(48) TELECONFERENCIA DIA MUNDIAL DE LA SALUD EN COLOMBIA 2009 / Rodrigo Restrepo G

. 3 de abril de 2009
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Bogotá, 2 de abril de 2009. Presidido por el Dr. Carlos Ignacio Cuervo, Viceministro de Salud y Bienestar del Ministerio de la Protección Social, con la presencia del Dr. Pier Paolo Balladelli, Representante de la Organización Panamericana de la Salud para Colombia; el Director del Instituto Nacional de Cancerología, Dr. Carlos Vicente Prada; y el Dr. Luis Fernando Correa, Jefe de la Oficina de Atención de Emergencias y Desastres del Ministerio de la Protección Social, se llevó a cabo el acto oficial para la celebración del Día Mundial de la Salud en Colombia, año 2009.

En este acto académico y técnico, llevado a cabo en el auditorio del Instituto Nacional de Cancerología en Bogotá, se contó con la presencia de poco más de 130 personas, entre los cuales se encontraban funcionarios y funcionarias del Ministerio de la Protección Social, de la Cancillería de la República de Colombia, de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (CIDA); además, representantes de diferentes universidades de Bogotá y representantes de diversas instituciones prestadoras de servicios de salud. Adicionalmente, a través del sistema Elluminate Live! ®, participaron representantes del sector de la salud desde 14 puntos de conexión de diferentes departamentos del país.

Aunque en los primeros 30 minutos de la grabación se evidencian algunos saltos técnicos en la transmisión, luego de ser superados se puede apreciar el grueso del contenido del evento. La Dra. Mirta Roses, Directora de la OPS-OMS, hizo llegar desde Washington su Video-Mensaje preparado especialmente para este evento (anexo al final).

El Dr. Luis Fernando Correa realizó un balance de los avances en Colombia en torno al Programa de Hospitales Seguros ante Desastres, frente al contexto nacional y el panorama de riesgos de las diferentes regiones del país. En primer lugar, hace referencia a los aspectos normativos y da la mayor relevancia a la Ley 400 de 1997 sobre las normas de sismorresistencia para las construcciones, la cual es referente internacional importante. Por otra parte, el Plan Nacional de Desarrollo tiene una clara referencia a los esfuerzos de la nación en la reducción de la vulnerabilidad frente a los diferentes tipos de riesgo identificados, Y finalmente, las normas de habilitación de los servicios de salud, sobre las cuales hay avances en los aspectos de la reducción de la vulnerabilidad, en especial, de tipo funcional.

En segundo lugar, menciona los esfuerzos de las empresas privadas de prestación de servicios de salud, quienes han trabajado firmemente en inversiones de reforzamiento estructural de edificaciones hospitalarias. Igualmente, algunos entes territoriales han aportado recursos y esfuerzos importantes para este tema. Brinda ejemplos de Hospitales que han resistido eventos adversos, así como ejemplos de Hospitales de construcción reciente que se encuentran vulnerables ante amenazas identificadas, dada su ubicación. Finalmente, menciona los recursos económicos disponibles para el reforzamiento estructural, no estructural y funcional de Hospitales.

Luego de una Rueda de Prensa, el Dr. Jorge Castilla, Gerente del Programa de Emergencias y Desastres de la OPS-OMS Colombia, presentó la metodología mediante la cual se determina el Índice de Seguridad Hospitalaria, cuyo desarrollo estuvo liderado por la Organización Panamericana de la Salud. Es un instrumento que en la actualidad cuenta con poco más de 140 preguntas sobre las cuales se da una ponderación y un resultado que mide la seguridad hospitalaria en los aspectos estructural, no estructural y funcional. Es una herramienta muy sencilla que brinda a los Gerentes o Directores de Hospitales o Centros Asistenciales de Salud elementos de juicio para tomar decisiones en relación con las acciones a desarrollar para que su institución incremente su nivel de seguridad, reduciendo así su vulnerabilidad a los eventos adversos.

Intervino nuevamente el Dr. Luis Fernando Correa mostrando los avances y la perspectiva colombiana del Programa de Hospitales Seguros frente a Desastres, los recursos invertidos y los recursos disponibles para nuevas inversiones. Y Finalmente, el arquitecto Plutarco Cortez Triana, Arquitecto especialista en Arquitectura Hospitalaria, miembro de la Asociación Colombiana de Arquitectos, presentó algunos ejemplos de la situación actual de algunos hospitales en Colombia y algunas propuestas para optimizar la seguridad de un hospital frente a los eventos adversos de la naturaleza o por accidentes internos.

Se culminó con respuesta a interrogantes de las personas presentes y de las surgidas por parte de aquellas personas conectadas a través de la Web.

  • Para acceder a la Teleconferencia, haga click [aquí] (grabada en 020409 y consultada en 030409).
  • El sistema le pedirá actualizar el programa Java de su equipo y le pedirá instalar los recursos mínimos para correr el programa Elluminate Live! ®. Acepte con confianza las instalaciones solicitadas. Se toma varios minutos, dependiendo de la amplitud de banda de su conexión.
  • La duración total de la grabación de la Teleconferencia es de casi 3 horas. Los primeros 35 minutos, aproximadamente, presentan irregularidades en el sonido, pero de ahí en adelante el desempeño es óptimo.
  • Cuando inicia su presentación el Dr. Jorge Castilla, el moderador de la Teleconferencia hizo envío de dos de las presentaciones en Power Point ® y el sistema le pregunta si desea guardarlos en su equipo. Podrá usted aceptar o rechazar estas presentaciones.
  • Si en principio no acepta guardar las presentaciones en su equipo y luego cambia de opinión, regrese o rebobine la Teleconferencia hasta el momento 1hora + 40 minutos.



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(47) LA HORA DEL PLANETA, MAS ALLA DE UNA HORA AL AÑO / Rodrigo Restrepo G

. 30 de marzo de 2009
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Culminó el primer trimestre del 2009 con el inicio oficial de la primera temporada invernal del año (Colombia) y sus “esperadas” consecuencias en damnificados y víctimas, en pérdidas materiales y humanas y en incremento del trabajo en respuesta a las emergencias. Sólo este fin de semana hubo inundación en 18 barrios de la ciudad de Pasto por desbordamiento del Río debido a la gran cantidad de lluvia que por más de 10 horas cayó sobre esa ciudad.

Pero también se llevó a cabo la llamada Hora del Planeta, iniciativa convocada desde hace 3 años por la WWF (World Wild Fund / Fondo Mundial por la Naturaleza), en la cual, durante 60 minutos, un día al año, se apagan las luces de manera voluntaria por parte de los ciudadanos del mundo, a una misma hora. Esto quiere decir que durante 24 horas, el planeta redujo cada hora el consumo de energía de los habitantes que se unieron a la campaña. En esta tercera versión sus organizadores han dado un parte de victoria por el incremento exponencial de los resultados obtenidos. Fueron casi 4.000 las ciudades vinculadas de manera oficial, a través de sus autoridades en 88 países. Diez veces más que el año anterior.

El propósito inicial fue el hacer tomar conciencia por parte de los habitantes del planeta de la manera como se puede contribuir con la desaceleración del calentamiento global. Pero ya hoy este propósito ha trascendido a las autoridades mundiales, cuyos líderes son quienes toman las medidas para que de manera sistemática se asuman acciones acordes con los compromisos. Quiere decir que no basta con asumir compromisos, como lo que se desea para diciembre de 2009 en Copenhague, donde se reunirán los líderes mundiales y a quienes la presión de los resultados de este día debe llevarlos a asumir el compromiso de trabajar de manera más seria en el problema del calentamiento global desde sus países, tomando las medidas para reducir el impacto porcentual que les corresponde.

No es un secreto que el mayor porcentaje lo aportan los países industrializados y las consecuencias la sufren los países en desarrollo. Quiere decir que el ejemplo de la Hora del Planeta en esos países debe extenderse a más de una hora al año. Medidas como el día sin carro, en Bogotá, por ejemplo, se lleva a cabo dos veces al año. Independientemente de las consecuencias económicas, los resultados positivos desde el punto de vista ambiental ya han sido demostrados. Igual ha sucedido con el Pico y Placa para los vehículos en las principales ciudades. El día sin moto, que en Barranquilla se lleva a cabo una vez cada mes, y aunque la motivación es diferente a la ambiental, su impacto en la seguridad y la salud mental ha sido demostrado.

La vinculación oficial en Colombia a la Hora del Planeta se limitó a poco más de 50 organizaciones, incluyendo a 6 administraciones municipales cuyas autoridades suministraron el listado de edificios emblemáticos que apagaron sus luces durante una hora, a las 8:30PM del pasado sábado 28 de marzo. Y pudimos apreciar la manera como muchos ciudadanos hicieron lo propio desde sus lugares de residencia. Pero también pudimos leer de otras ciudades intermedias donde el momento pasó inadvertido; incluso, en el diario de una ciudad fronteriza mencionaron que en el edificio de la oficina gubernamental responsable del tema ambiental, sus luces estuvieron encendidas durante la hora del planeta.

Pienso que ya es el momento de dar el salto. La Hora del Planeta puede extenderse... ¿A más de una hora?, ¿A más de una vez al año? ¿A una misma hora universal? ¿A todas la ciudades del país? ¿Por continente? Mientras las autoridades y sus asesores jurídicos y de imagen toman la decisión y las medidas normativas, los ciudadanos podemos tomar la iniciativa de extender esta experiencia con nuestras redes sociales.



Lecturas recomendadas:

  1. Página oficial de La Hora del Planeta, consultada en 290309, aquí.
  2. Empresas colombianas vinculadas con el tema este año, consultada en 290309, aquí.
  3. Noticia vinculante del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial de Colombia, consultada en 300309, aquí.

Fotos tomadas de las Webs de: El Diario del Sur, AFP, http://www.wwf.org/, http://whos.amung.us/stats/maps/99a5oee2/.

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(46) EN LA REDUCCION DE LA VULNERABILIDAD, NO OLVIDAR EL AFECTO / Rodrigo Restrepo G

. 15 de marzo de 2009
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Fotos de algunos de los Alojamientos Temporales preparados para los habitantes a riesgo alrededor del Volcán Galeras en Nariño, Colombia (tomadas de ingeominas.gov.co - 2006)

De nuevo, en menos de 30 días, el Volcán Galeras ha tenido una erupción explosiva, afortunadamente sin mayores consecuencias para la vida y la economía de las poblaciones a su alrededor.

Y una vez más, de acuerdo con los procesos y procedimientos establecidos, se dio la respectiva alarma por parte de las autoridades competentes, con el apoyo de los recursos técnicos y tecnológicos disponibles.

Y la respuesta de la comunidad a riesgo, estimada en alrededor de 8.000 habitantes, como ha sido “tradicional”, ha sido la de quedarse en sus casas, en sus ranchos, en sus parcelas, porque “tradicionalmente” no ha pasado nada y “lo más seguro” es que ahora tampoco pase nada. Ya hubieran querido los más de 25mil habitantes de la desaparecida Armero haber contado con esta disponibilidad de recursos y de alertas y alarmas a su alcance, con los cuales habrían salvado sus vidas.

Pudimos apreciar la forma en que el Director Nacional de Socorro de la Cruz Roja Colombiana, Sr. Carlos Iván Márquez, solicitaba a las comunidades a riesgo hacer uso de los alojamientos temporales, construidos especialmente para albergarlos cuando el nivel de alerta sugiere erupción en cuestión de días o semanas. En esta oportunidad dichos albergues tuvieron un porcentaje ocupacional inferior al 10%.

¿A qué se debe este comportamiento? ¿Será que las comunidades han alcanzado ya un nivel de conciencia tal que ya son capaces de saber que nada les va a pasar? Y si no es así y les llega a pasar algo, ¿estarán (estaremos) las autoridades, el gobierno y la comunidad nacional e internacional tranquilos porque se hizo “TODO” lo que había que hacer pero la comunidad no respondió?

Hay que estudiar qué es lo que pasa. Esto hay que hacerlo de cara a la comunidad. Y hay que hacerlo cuanto antes. Hay que ver cuál es el componente de la vulnerabilidad que no se ha trabajado. ¿Será el Conocimiento? Mi experiencia me ha demostrado que quienes más saben de Tuberculosis son las personas afectadas por este mal y sus familiares. Lo mismo sucede con el VIH-SIDA, el Dengue, la Hipertensión Arterial y otras afecciones infecciosas o crónicas. Todos adquieren ese conocimiento después que padecen el mal. Sin embargo, hay muchas campañas de prevención que permiten enriquecer el conocimiento sin que necesariamente se padezca la enfermedad, y a pesar de ello, no se dan los cambios de conducta esperados. Por poner un ejemplo, el caso del embarazo en adolescentes. Ya muchas encuestas han demostrado que las niñas o los niños sabían cómo evitar el embarazo, pero no actuaron en consecuencia.

La Acción es el otro componente de la vulnerabilidad que hay que trabajar para reducirla. Es la manera como se educa el comportamiento ante el conocimiento. No basta con saber lo que hay que hacer. Hay que conectar el conocimiento con la acción hasta que se convierta en un acto reflejo. Como cuando uno ve que un objeto viene directo hacia donde uno está. De inmediato lo esquivamos sin pensarlo (hay viene algo, me tengo que mover. Es un raciocinio no se da). Este acto reflejo lo adquirimos en la infancia, cuando por primera vez nos cayó algo encima. Y quizá se requirió de más de una experiencia. Pero para el caso que nos ocupa, no necesitamos esta experiencia, pues quizá no sobrevivamos. Son las simulaciones y los simulacros los que nos van a permitir actuar en consecuencia con el conocimiento. Y esto hay que hacerlo con la regularidad necesaria, hasta que veamos que los tiempos de evacuación se reduzcan. Hasta que comprobemos que la comunidad se compromete cada vez más y los porcentajes ocupacionales de los alojamientos temporales sean cada vez más altos. Y hasta que demos el paso del simulacro avisado al simulacro no avisado y verifiquemos el mantenimiento de la casuística alcanzada.

Pero hay un tercer componente de la vulnerabilidad que requiere un esfuerzo adicional: el Afecto. Una sola persona que se deje llevar por este sentimiento de apego puede echar al traste con toda una labor ardua en la reducción de la vulnerabilidad individual y colectiva. Si esa persona sabe qué hacer porque tiene el conocimiento; si ya ha participado en ejercicios de simulación y simulacros y ha educado su accionar de acuerdo con el conocimiento adquirido; pero si sus sentimientos de apego no son trabajados de la mejor manera, es probable que esta persona finalmente desista y prefiera quedarse, por cualquier motivo o simplemente porque sí. Esta sola persona puede ser generadora de mitos y convencer fácilmente a otras personas, echando a perder todo el esfuerzo y recursos utilizados.

Mi llamado es a las autoridades competentes, a los organismos especializados, a los países donantes y a los líderes comunitarios y organizaciones de base, a que en sus procesos de preparativos y de prevención de desastres, no olviden incluir el componente del afecto/apego para reducir la vulnerabilidad de sus comunidades. Es realmente fácil trabajarlo. Lo malo es que se desconoce o se olvida incluirlo.

Lecturas Recomendadas:
  • López, Jorge I. Análisis de vulnerabilidad social e individual. Documentos para asesoría de tesis. Maestría en Problemas Sociales Contemporáneos con Enfasis en Investigación y Gestión en Desastres. Universidad de Antioquia. Medellín, 1998.
  • Moreno J., Gustavo Federico. Metodología para el Análisis de la Vulnerabilidad Sociocultural Individual. Tesis de grado para optar el título de Magister en Problemas Sociales Contemporáneos con Énfasis en Investigación y Gestión en Desastres. Universidad de Antioquia. Medellín, 1999.


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(45) EL DERECHO A LA SALUD EN LOS DERECHOS HUMANOS / Rodrigo Restrepo G

. 8 de marzo de 2009
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Me complace compartir con mis lectores esta presentación que preparé para un Evento organizado por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, desarrollado en Ocaña, Norte de Santander, en enero de 2008.
Más sobre este tema, aquí

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(44) VIDEO-MENSAJE DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2009

. 1 de marzo de 2009
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Con consecuencia del terremoto en el sur de Asia hace poco más de tres años, el 73% de las instalaciones de salud en las áreas afectadas de Paquistán fueron destruidas, convirtiéndolas en inoperantes cuando más las necesitaban las miles de personas afectadas.

La Dra. Mirta Roses Periago, Directora de la Organización Panamericana de la Salud, nos hace llegar su acostumbrado mensaje.


Más sobre este tema, aquí.

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(43) DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2009: HOSPITALES SEGUROS / Rodrigo Restrepo G

. 25 de febrero de 2009
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Hospital de Pisco, Perú. Contrastan, del lado izquierdo, uno de los pabellones que presentó daños estructurales importantes luego del terremoto de magnitud 7,9 el 17/08/07. Al frente, el nuevo pabellón, aún sin estrenar, que resistió la magnitud del evento y sirvió en su momento para la atención de heridos en masa inmediatamente después del desastre. (Foto Restrepo R, OPS, 21/08/07)


Será casualidad? Una moda? O una necesidad sentida y un objetivo concertado al cual hay que apuntarle y trabajar?

1. El tema/lema del día mundial de la salud el año anterior estuvo enfocado en la protección de la salud frente al cambio climático. Un llamado a la reflexión sobre los cambios trascendentales en el comportamiento del clima y sus efectos sobre la salud pública. Lo primero se ha reflejado en mayores y más intensos eventos adversos, en especial de origen hidrometeorológico. El sector de la salud tiene una enorme responsabilidad en la preparación del conocimiento y las estrategias para afrontar las consecuencias del cambio climático sobre la salud comunitaria.

2. La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres tiene como tema/lema de la Campaña Mundial para la Reducción de Desastres para el bienio 2008-2009, “Hospitales Seguros Frente a los Desastres”, con lo cual la Secretaría de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de Naciones Unidas (UNISDR) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) alientan a los gobiernos a invertir más en seguridad hospitalaria.

3. Este año, el tema/lema del Día Mundial de la Salud es: “Hospitales Seguros”, el cual se celebra cada 7 de abril, pero que invita a trabajar durante todo el año en este propósito. La propuesta a las autoridades sanitarias es la de examinar el grado de vulnerabilidad de los centros de atención en salud, implementar estrategias para reducir la vulnerabilidad existente y construir los nuevos hospitales con los mayores estándares de seguridad para su infraestructura física. Yo agrego dos puntos más a la propuesta: establecer protocolos para que aquellos centros asistenciales afectados por desastres sean reconstruidos bajo los máximos estándares de seguridad que garanticen una baja vulnerabilidad ante desastres; y que en aquellos países que estén bajo disturbios sociales por conflictos armados internos o conflictos internacionales, sus centros asistenciales sean debidamente señalizados para garantizar el respeto al D.I.H. y no sean ni por error, impactados por municiones u otras armas de guerra.

Un hospital seguro es aquel que es capaz de resistir el embate de un evento adverso, de tal manera que su personal, sus equipos e insumos están en capacidad de atender la alta demanda de usuarios que fueron afectados por dicho evento adverso.

Quiere decir que los coordinadores, directores o gerentes de los centros asistenciales deberán planear y trabajar no solo en lo relacionado con la estructura física de sus instalaciones, sino también en el mejoramiento de la seguridad de aquellos elementos que no hacen parte de la estructura pero que, por ejemplo, al momento de un movimiento telúrico, podrían caer sobre los trabajadores, pacientes o sus familiares, causando daños físicos en las personas y en los mismos equipos que no hayan sido anclados debidamente. Pero también implica trabajar en la parte funcional; es decir, en establecer los procesos y procedimientos para la atención de heridos en masa y la disposición de los insumos y material médico-quirúrgico necesarios y suficientes para tal fin.

Salvar vidas y reducir el sufrimiento de las personas después de un desastre es el papel principal de un establecimiento de salud en el post-impacto inmediato. Hoy en día ya se cuenta con herramientas para medir la seguridad en los hospitales. Este sería el momento para comenzar a establecer esa evaluación inicial, que no es costosa y que se puede hacer con el concurso de todos los empleados y el apoyo externo de profesionales y técnicos debidamente entrenados.

Lecturas recomendadas:
  • Web de la OMS sobre el Día Mundial de la Salud 2008, consultado en 250209, disponible aquí.
  • Revista Cápsulas de la EIRD, enero de 2008, consultado en 250209, disponible en:
    http://eird.org/esp/capsulas/2008/enero.pdf
  • La OMS deplora el bombardeo de hospitales en Gaza, tomado del Centro de Prensa de la OMS, consultado en 250209, disponible aquí.
  • Nuevo Índice de Seguridad Hospitalaria de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), consultado en 250209, disponible aquí.
  • Video-mensaje de la Dra. Mirta Roses, Directora de la OPS, con ocasión del Día Mundial de la Salud 2009, aquí.
  • En Colombia se realizó una Teleconferencia. Detalles aquí
  • Más sobre el tema Hospitales Seguros, aquí.


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(42) CAPACITAR A LAS COMUNIDADES EN GESTION DEL RIESGO / Rodrigo Restrepo G

. 16 de febrero de 2009
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La evidencia de la magnitud, frecuencia y consecuencias de los desastres en el planeta nos ponen a reflexionar acerca de nuestro rol como académicos, técnicos, profesionales, consultores o autoridades que trabajamos en pro de la reducción de sus consecuencias sobre la población para la cual nos debemos, según nuestro mandato. Cada año se incrementa el número de heridos, muertos y damnificados por causa de los eventos adversos de origen natural, tales como los fenómenos hidrológicos, meteorológicos, geológicos o biológicos, sumando además los eventos de origen antrópico, tales como la degradación ambiental y las amenazas tecnológicas conexos a los eventos naturales.

Quizá sea muy difícil para nosotros, al menos en el momento actual, poder influir en la conciencia y en la superación de los intereses particulares de muchos de los gobernantes y tomadores de decisiones con alto grado de influencia global o territorial; pero sí podemos aplicar algo o mucho de reingeniería para preparar de la mejor manera a la comunidad y prevenir, al menos, el número de muertes que los desastres contemporáneos han dejado como estela de su paso.

En la Conferencia Mundial sobre la Reducción de los Desastres, llevada a cabo en enero de 2005 en Japón, los diferentes representantes del Globo allí presentes aprobaron como informe de esa reunión, el “Marco de Acción de Hyogo para 2005 – 2015: Aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres”. En éste, se prevé como resultado o logro del encuentro el obtener la reducción considerable de las pérdidas ocasionadas por los desastres, tanto las de vidas como las de bienes sociales, económicos y ambientales de las comunidades y los países. Para ello, se identifican cinco grandes prioridades de acción y sus respectivas estrategias.

Una de estas prioridades consiste en la utilización del conocimiento, las innovaciones y la educación para crear una cultura de seguridad y de resiliencia a todo nivel. Y define la “resiliencia” como la “capacidad de adaptación de un sistema, comunidad o sociedad potencialmente expuesto a amenazas, con el fin de alcanzar o mantener un nivel aceptable en su funcionamiento y estructura”. Esa capacidad de adaptación, sea resistiendo o cambiando, va a estar determinada por el grado en que el sistema social es capaz de organizarse para incrementar su capacidad de aprender de los desastres pasados, a fin de protegerse mejor en el futuro, mejorando las medidas para la reducción de los riesgos.

En este orden de ideas, en la medida en que las comunidades se encuentren bien informadas y motivadas para asumir la cultura de la prevención y de resiliencia ante los desastres, podremos ver la implementación de las medidas de mitigación y preparativos necesarios para la reducción considerable de sus efectos. Ello implica por lo tanto, la necesidad de obtener, sistematizar y divulgar los conocimientos y la información pertinentes sobre las amenazas, los factores de vulnerabilidad y la capacidad de respuesta de la comunidad organizada, a manera de un sistema social activo empoderado en la cultura de la prevención.

El sector salud tiene una doble connotación en esta prioridad, pues como sector que tiene múltiples dimensiones determinantes, sufre en primera instancia los embates de la naturaleza y puede, en mayor o menor magnitud, verse afectado por el desastre. Pero también, es el sector de respuesta inmediata a los damnificados y heridos por causa del mismo evento adverso, y como tal, tiene una alta responsabilidad en el inicio del proceso de recuperación y restablecimiento. Entra en juego lo que en emergencias se conoce como “la hora de oro”, de cuyas acciones apropiadas y efectivas depende la supervivencia y recuperación de la víctima.

Han existido experiencias exitosas donde las autoridades han trabajado de la mano con la comunidad, con la conformación de comités barriales de emergencia, cuyos integrantes han recibido capacitaciones y formación técnica de calidad en todo lo relacionado con la gestión del riesgo. Los resultados de esta red social se han traducido en la disminución de víctimas y de mayores efectos sociales y económicos en esas municipalidades cuando se ha presentado algún evento adverso de tipo emergencia o desastre. Lamentablemente no en todos estos casos ha habido continuidad en los procesos o se han dejado de incorporar los elementos intersectoriales de los determinantes de la salud que de una u otra manera integran y forman esa cultura de la prevención, más allá de la prevención de los desastres.


Es hora de actuar en este propósito.

Lectura recomendada:
  • Marco de acción de Hyogo para 2005-2015: Aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres, consultado en 160209, disponible aquí


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