(89) La información en salud y las bases de datos: camino a la nueva Epidemiología / Alejandro Vargas Gutiérrez

. 2 de julio de 2019
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Históricamente la cantidad de metros cuadrados de un hospital, sus equipos biomédicos con tecnología de punta, el talento humano, sus premios en calidad y los reconocimientos científicos se consideraban como los bienes más valorados por la Junta Directiva de una entidad de salud antes de negociar contratos de servicios o la venta de sus acciones a propios o extraños. La Clínica Las Américas y la Clínica de Occidente fueron vendidas meses atrás a grupos económicos del exterior por cifras altísimas y es muy probable que además de sus bienes tangibles y su potencial crecimiento, los nuevos dueños reconocieran un valioso activo que pocas veces consideramos en nuestros balances contables: las bases de datos y los algoritmos predictivos que con ellas se pueden crear.

La autora del libro "La era de la vigilancia del capitalismo", Soshana Zuboff, PhD.,  menciona en el texto y en varias entrevistas en EEUU, que las bases de datos de redes sociales podrían servir a las empresas multinacionales para predecir y "moldear" nuestro estilo de consumo. Es decir, nos aproximamos cada vez más a una manipulación de las grandes empresas para inducir en los clientes, la compra de objetos que muchas veces no necesitamos y más aún, para modelar nuestro comportamiento y nuestros sentimientos hacia el consumo. Estamos cerca de producir computadores que interpreten nuestros deseos y emociones ("Homo Deus", Yuval Noah Harari, PhD.).

La inteligencia artificial, los algoritmos predictivos y los macro datos (Big Data) están convirtiéndose en el "oro puro" de nuestra sociedad. Pocas personas en una comunidad (con excepción del Silicon Valley en California) y algunos grupos de élite en Ingeniería de Sistemas, están en condiciones de comprender el alcance de estas innovaciones y al mismo tiempo, desarrollarlas con fines productivos. Canadá está a punto de poner en marcha un gran centro para desarrollar la inteligencia Artificial, que tendrá los mejores expertos en el mundo (ver: https://www.bbc.com/mundo/noticias-39447532). 

Pocos años faltan para que los computadores actuales puedan desarrollar sistemas inteligentes que permitan realizar (con mayor certeza que un médico especialista), un diagnóstico clínico y sugieran además, los mejores tratamientos. Estos avances se deben al gran medida al manejo de millones de datos acumulados en bases de datos biomédicas y al uso de los algoritmos. En pocos años, un celular con una App de bajo costo, leerá una imagen de una radiografía de tórax y podrá diagnosticar una tuberculosis o un cáncer de pulmón con tanta certeza como lo hace un médico radiólogo de cinco años de experiencia.  

En menos de un lustro, un brazo robótico podrá analizar una gota de sangre de un paciente hospitalizado con la eficiencia de una bacterióloga con 15 años de trayectoria laboral y entregar los resultados de química sanguínea, hormonas y microbiología en cinco minutos al médico tratante. Además, le sugerirá el diagnóstico del paciente y su tratamiento según las últimas evidencias científicas. Esto lo hará el robot las 24 horas del día sin agotarse y sin pedir licencias para ir al colegio de sus hijos a una entrega de notas.

Los algoritmos predictivos cambiarán el modelo actual de la epidemiología. Solemos revisar las bases de datos de morbilidad y mortalidad de una EPS, una IPS o un municipio y explicamos con análisis muy detallados, la situación de salud de quienes están vivos. Es decir, usamos la mortalidad histórica para proponer planes de salud en quienes han sobrevivido. 

Eso cambiará en el futuro. Con Big Data, Inteligencia Artificial y modelos matemáticos y estadísticos avanzados, podremos predecir el número de pacientes que presentarán fracturas de fémur según la cercanía del pago de la pensión en los adultos mayores, las promociones de los almacenes de cadena, el índice de lluvias y el tránsito vehicular de una parte de la ciudad. Eso será epidemiología prospectiva para reducción de riesgos en salud y de los costos médicos asociados.

Esto no es ciencia ficción. En Facebook y Twiter existen algoritmos predictivos para reducir el número de casos de intento de suicidio en jóvenes. Con las redes sociales interconectadas, los jóvenes que mencionan palabras de riesgo como "quiero morir", "para qué esta vida", o los que buscan en Google técnicas de suicidio, reciben una llamada o una visita de un Trabajador Social del 911 ubicado cerca a su computador. Estos algoritmos ya salvan vidas. Ver: https://www.nytimes.com/es/2019/01/03/facebook-suicidio/

Algunos expertos están desarrollando sistemas de información similares para predecir el comportamiento de la malaria, de la tuberculosos o del cáncer y posiblemente en las reuniones de epidemiología del futuro, tendremos a nuestro lado a matemáticos, físicos e ingenieros capacitados en inteligencia artificial y Big Data quienes revelarán las predicciones de cada mes en una EPS o una IPS según variables como la edad de los afiliados, el mes del año, el cambio de temperatura, el nivel de contaminación de la ciudad, la tasa de cambio del dólar y hasta el raiting de las nuevas películas de Netfllix. Cada variable aportará un patrón de comportamiento predictivo y con ello la posibilidad de un brote o de un colapso en los servicios de hospitalización para adultos.

Toda esta información demográfica, del clima, de los hábitos de consumo y de las redes sociales quedará interconectada con los datos de glucemia en ayunas, de las cifras de presión arterial en los últimos seis meses, de los resultados de una tomografía de abdomen, del peso, de la estatura, de las horas de sueño y hasta del conteo de espermatozoides de nuestros pacientes. Esta red de datos, esta magnífica información será sin duda el tesoro más valioso de una entidad de salud (sea EPS o IPS). Con una base de datos sólida, un posible inversionista determinará si los afiliados a una entidad aseguradora generarán más gastos que utilidades y podrá predecir los casos por mes, las epidemias y los riesgos de mortalidad por cáncer o demás enfermedades de alto costo. 

Es decir, una base de datos podría salvar a una entidad de un colapso económico y más aún, podría valorizar la empresa más que los equipos biomédicos o los metros cuadrados de construcción. Pero en esencia, quienes la usen con ética e inteligencia podrán salvar vidas.

La epidemiología descriptiva que tanto usamos para los comités de vigilancia y para tomar decisiones en salud pública pasará a la historia. Los mapas inteligentes con geo-localización de riesgo, los algoritmos avanzados y el Big Data son realidades teóricas que nos deben llevar a la reflexión sobre la formación del talento humano en salud para los próximos años. ¿Estamos formando el talento humano en salud para la revolución tecnológica e informática que se aproxima? Quedarnos en el pasado sin innovar, será como atender un paciente infectado sin guantes ni tapabocas: un evento adverso muy grave.   

Con los estudiantes de epidemiología y de GESIS tenemos la gran responsabilidad de desarrollar innovaciones biomédicas que se aproximen a este futuro lleno de oportunidades y retos. De hacerlo bien, los egresados tendrán una maravillosa alternativa laboral en las entidades de salud. O mejor, liderarán las nuevas empresas de Inteligencia Artificial en Colombia, pues el sector salud ya moviliza cerca de 45 billones de pesos cada año y en gran medida, quien maneje las bases de datos y la información de este sector de la economía, tendrá gran parte del poder en el país.

La otra alternativa, es dejar estas innovaciones en manos de los privados quienes no suelen tener una gran perspectiva social de la Salud Pública. Por eso es mejor adelantarnos. 

¿Nos montamos en ese bus o lo dejamos pasar?

Alejandro Vargas Gutiérrez., M.D., MSc.
Egresado Maestría en Epidemiología
Facultad Nacional de Salud Pública, 
Universidad de Antioquia.

Fuente imagen: Fierce Biotech, de https://bit.ly/2lDaoiA 

(88) EL COSTO POLÍTICO DEL DESCUIDO DE LOGROS EN SALUD PÚBLICA / Rodrigo Restrepo G.

. 11 de febrero de 2019
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En todo cambio de Gobierno, las nuevas autoridades generalmente traen consigo un Plan por el cual fueron elegidos y sobre el cual se espera que rindan cuentas y que éstas sean ampliamente favorables, para el beneficio de todos los involucrados, tanto oferentes como beneficiarios. Cuando este cambio de Gobierno resulta dentro del mismo grupo político, sucede que se da un continuismo a las políticas del mandatario anterior, que en ocasiones es favorable y en otras, no tanto, pero la mayoría de las veces es más a favor que en contra, pues se sostienen procesos que podrían estar en una fase intermedia de implementación y el nuevo Gobierno hace los ajustes pertinentes para el nuevo impulso a dichos procesos.


Pero cuando el cambio de Gobierno contempla un cambio de grupo político o de corriente ideológica, sucede que el nuevo Gobierno llega con su nuevo Plan y con la soberbia de un “cambio” (todos los candidatos ofrecen cambio, por eso las comillas) que arrasa con todo lo que haya dejado el Gobierno saliente, sin evaluar si lo hasta ahora adelantado va por buen camino o si se pueden hacer los ajustes pertinentes para enderezarlo.

Y aunque en algunos casos, ha habido Gobiernos entrantes responsables, que han mantenido políticas y programas exitosos de Gobiernos salientes, son más la excepción que la regla. A algunos se les ocurre simplemente cambiarle el nombre a un programa y hacerles los ajustes pertinentes, pero se mantienen, para el beneficio de los ciudadanos.

En salud pública, hay programas que no tienen discusión en lo relacionado con sus propósitos y el beneficio para los ciudadanos; son ejemplos de ellos: el Programa Ampliado de Inmunizaciones, el Programa Nacional de Tuberculosis, el del VIH/SIDA, el de Control de Malaria, entre otros, que hacen parte de este precepto. Y aún así, se han dado casos en los cuales, autoridades de salud llegan con el “síndrome de Adán”, desconociendo las bondades y logros alcanzados por programas que, en virtud de sus complejidades, deben mantenerse, incluso con las verticalidades y la gobernabilidad de una autoridad nacional, y llegan a cambiarlo todo y a experimentar donde hace años que la rueda rodó, con lo cual se da un retroceso que atenta muchas veces con la vida y la productividad de un país.

Mi llamado no solo va dirigido a las autoridades nacionales de salud, para que identifiquen estos programas exitosos, para que evalúen y para que ajusten, si lo amerita, pero que conserven el objetivo trazado y mantengan los procesos de los programas de salud pública cuyas externalidades han podido impactar en incidencias, prevalencias y mortalidades, en beneficio de las comunidades. El llamado va dirigido también a los organismos de cooperación técnica internacional, cuyos recursos invertidos en programas exitosos no han sido exiguos. Generalmente han sido miles de dólares o de euros que han apalancado la salud pública de países y cuyas bondades han podido mostrar con sus indicadores de logros. Ya en un post anterior hablé de Indicadores de Protección de Logros, pero no es el propósito de este post (ver lecturas recomendadas, al final).

El propósito actual, tanto para los organismos de control como para los organismos de cooperación técnica internacional, es a que identifiquen esos grupos humanos que de alguna manera han tirado al traste los programas exitosos de salud pública, para que de alguna manera haya para ellos un costo político por su descuido hacia los ciudadanos. A los primeros les compete la apertura de las investigaciones correspondientes, el juicio político y, por qué no, llegar incluso a la inhabilitación para el ejercicio de cargos relacionados con la salud pública. Son un peligro para la ciudadanía y para el desarrollo de un país.

Y para los organismos de cooperación técnica internacional, hagan su análisis de los recursos invertidos en el pasado en programas que fueron exitosos y que por causa de cambios de gobierno y de no instaurar indicadores de protección de logros, se dio un retroceso frente a la salud y vida de comunidades. Ejemplos hay muchos; revisen recursos invertidos en malaria, tuberculosis, VIH. Hagan el ejercicio de escenarios de recursos invertidos en proyectos que, a la fecha, vienen siendo exitosos, e imprímanle un cambio de gobierno donde los indicadores comiencen a dar muestras de retroceso. ¿No les duele? Quizá a corto plazo ya se esté pensando en aplicarles también a los organismos cooperantes un mecanismo de control político, pues a ustedes que son ejecutores de impuestos de piases donantes, también les pueden caber responsabilidades en los retrocesos de logros alcanzados en salud pública que no hayan sido protegidos.

Para la Organización Mundial de la Salud y su oficina regional para las Américas, la Organización Panamericana de la Salud, es pertinente establecer un mecanismo coercitivo para gobiernos entrantes, donde no solo se respeten los lineamientos internacionales y los compromisos por parte de los Estados Miembros, sino que también se respeten las políticas de Gobierno establecidas por parte de los gobiernos salientes, como firmantes de compromisos internacionales, para proteger los logros alcanzados. Insisto en involucrar en sus proyectos, indicadores de protección de logros.

En conclusión, autoridades nacionales y organismos de control, a proteger y respetar las políticas de Estado, vale decir, Plan Decenal de Salud Pública 2012-2021 (caso Colombia); y para organismos de cooperación internacional, a no hacerles el juego a nuevas autoridades con programas y proyectos que atenten contra logros alcanzados y apoyados por ustedes, sin que se haga un serio análisis de recursos invertidos en el pasado y los impactos aportados. El costo político de cualquiera de estos casos que impliquen descuido de logros, podría ser daga para su propio cuello. Y si se requiere recomponer los logros descuidados (malaria y tuberculosis en algunos países), comprometer al gobierno actual y a futuros gobiernos, en un proceso de sostenibilidad y de política de Estado. Seamos consecuentes con nuestros mandatos.

Lecturas recomendadas:
    1. OBJETIVO EN SALUD PÚBLICA: LA PROTECCIÓN DE LOS LOGROS / Rodrigo Restrepo G https://giramvndo.blogspot.com/2010/10/64-objetivo-en-salud-publica-la.html
    2. CÓMO PROTEGER LOS LOGROS DE LOS PROYECTOS DE SALUD PÚBLICA / Rodrigo Restrepo G https://giramvndo.blogspot.com/2010/12/67-como-proteger-los-logros-de-los.html

    (87) LOS ESTILOS DE VIDA SALUDABLES EN LA PREVENCIÓN Y EL CONTROL DE LA DIABETES MELLITUS / Rodrigo Restrepo G

    . 21 de marzo de 2015
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    A pesar de los adelantos científicos en el diagnóstico y tratamiento de ciertas patologías, la diabetes mellitus (DM) sigue siendo una de las enfermedades no transmisibles que ha mantenido un crecimiento sostenido en su incidencia y prevalencia a nivel mundial. Adicionalmente, el porcentaje de personas que no saben que padecen la enfermedad, resultan mayormente afectadas por sus complicaciones, pues al momento de detectarla ya ha transcurrido un tiempo vital durante el cual se han podido afectar órganos vitales, en particular la retina ocular, trayendo como consecuencia afecciones visuales irreversibles, que pudieron ser evitadas si se hubiese detectado a tiempo. Se estima que uno de cada dos diabéticos no sabe que la padecen. El daño microvascular también afecta otros órganos importantes, como los riñones, el sistema circulatorio cardíaco, el sistema nervioso y las extremidades inferiores, llegando a ser causa de amputaciones por la baja irrigación sanguínea. Otras complicaciones no menos frecuentes afectan la salud bucal y pueden llevar incluso a la apnea del sueño.

    El siglo pasado afloró el mito de que la diabetes y la obesidad eran enfermedades producto de la abundancia. La realidad actual se aleja por completo de este aforismo, pues según cifras de la Organización Mundial de la Salud, más del 80% de los diabéticos en el mundo viven en países de ingresos medios y bajos[1].

    En Colombia, la mortalidad por causa de diabetes se incrementó en 106% en la década de 1990 a 2010. Mientras en 1990 no aparecía en las primeras 10 causas de muerte, en 2010 ocupó el 8º lugar, lo cual da muestras de su incremento. Y globalmente se estima que en menos de 25 años, si no hay una acción concertada para prevenir la diabetes, la población diabética en el mundo se incrementaría en más del 50%, pasando de 382 millones a 592 millones.

    Son tres los tipos de diabetes mellitus que afectan a la humanidad: La Diabetes Tipo 1, en la cual la persona no produce insulina y, por lo tanto, depende 100% del suministro exógeno de este compuesto. La Diabetes Tipo 2, que es la más frecuente[2], corresponde a aquellas personas cuyo cuerpo no responde a la insulina que produce su organismo. Este tipo de diabetes era poco frecuente en niños, pero en la actualidad es una variable en crecimiento. El tercer tipo de diabetes es la Diabetes Gestacional, que es aquella en la cual se presentan cifras elevadas de glucosa en sangre en mujeres en embarazo, quienes previamente a su embarazo no tenían esta condición de glicemia elevada.

    La prevención es la clave para evitar que las cifras ascendentes en la incidencia y la prevalencia de esta enfermedad sigan bajo este parámetro de comportamiento. Y para ello, la detección precoz y la evaluación de los factores de riesgo son el primer paso.

    Los principales factores de riesgo están representados por los antecedentes familiares de la enfermedad, el sobrepeso u obesidad, el sedentarismo o baja frecuencia de actividad física y la alimentación poco saludable. El primero de ellos no es modificable, pero los otros tres, sí, por lo que si una persona presenta historia familiar de diabetes, debe decididamente realizar cambios en sus hábitos para reducir el riesgo de padecer diabetes.

    Por lo general los tres factores de riesgo modificables se encuentran de una manera combinada en estas personas, por lo cual reducir el riesgo consiste en articular el incremento de la actividad física, y la alimentación saludable, sumado a la reducción de peso, con lo cual lograrán reducir su masa corporal a niveles apropiados.

    Incrementar la actividad física es un proceso que integra ejercicios simples que lleven a mejorar la fuerza muscular, la flexibilidad músculo-articular y la resistencia, con lo cual aumenta el rendimiento del musculo cardíaco y los diferentes músculos del cuerpo. Este incremento deberá llevarse, en adultos, a no menos de 150 minutos semanales, repartidos en cinco días de la semana (30 minutos diarios por 5 días). Y en niños y adolescentes, este incremento deberá llegar a no menos de 300 minutos semanales, incluyendo actividad física vigorosa.

    La alimentación saludable comienza con la reducción en el consumo de las grasas, evitar la mezcla de carbohidratos en una misma comida e incrementar el consumo de frutas y verduras. Adicionalmente, se requiere de una reducción drástica de los dulces, azúcares y bebidas industriales azucaradas o bebidas caseras endulzadas, así como de las grasas, especialmente las grasas trans.

    Una alimentación saludable comienza con el desayuno, en el cual no debe faltar una porción completa de alguna fruta. La recomendación internacional es la de consumir 400 gramos diarios entre frutas y verduras, lo cual pueden ser tres porciones de fruta y dos de verduras, o al contrario, según los gustos.

    Existen otros hábitos modificables que también contribuyen con la reducción del riesgo de padecer diabetes, pero necesariamente ligados a los tres anteriores. Son: la reducción a cero (0) del consumo y exposición al humo del tabaco y sus derivados, la reducción del consumo nocivo del alcohol, la conservación del buen dormir (7 o más horas de sueño nocturno diario), entre otros.

    Conocer el riesgo ayuda a tomar la decisión de cambiar los hábitos hacia un estilo de vida saludable. Existe un test sencillo que permite determinar el riesgo o probabilidad de que una persona pueda desarrollar Diabetes Mellitus, con base en unas preguntas sencillas. Se le conoce como el test de Findrisc[3] y permite, definir la conducta si al finalizar las 8 preguntas, la persona resultare en riesgo medio o riesgo alto de padecer diabetes.

    Para las gestantes, lo apropiado es realizar una prueba de laboratorio cuando transcurra el período entre las semanas 24 y 28 de gestación. Si la prueba da positiva, se hace necesario tomar las conductas, según el caso, consistentes en actividad física y medicación con insulina.

    Si al cambio de hábitos por un estilo de vida saludable, le sumamos una transformación positiva de los entornos, que favorezcan los estilos de vida saludable y una cultura de promoción de la salud, podremos decir que estamos protegiendo nuestro futuro como especie.



    [1] Atlas de la Diabetes. WDF. Versión On Line. 6a Ed.
    [2] El 90% de los diabéticos corresponden a Diabetes Tipo 2
    [3] Acrónimo en Inglés de Finnish Diabetes Risk Score


    Lecturas recomendadas: 
    1. Atlas de la Diabetes. Federación Internacional de Diabetes. Versión online. 2013. 6ª Ed. Disponible en www.idf.org/diabetesatlas
    2. New study helps explain links between sleep loss and diabetes. Tomado de la Web de Medical News Today. Consultado el 20-feb-2015. Disponible en http://www.medicalnewstoday.com/releases/289652.php
    3. Web de la Organización Panamericana de la Salud destinada a información sobre diabetes, en www.paho.org/diabetes
    4. Web del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia destinada a información sobre diabetes, en bit.ly/diabtsmsps 

    (86) LAS ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES SÍ SON TRANSMISIBLES / Rodrigo Restrepo G

    . 20 de noviembre de 2013
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    Quizá suene descabellado el título de este ensayo, pero de eso se trata, de aprovechar estos espacios que brinda la Web para colocar ideas en la comunidad e intercambiar y aportar al foro, con sus comentarios y sustentos.

    Al grupo de enfermedades no transmisibles que son del mayor interés para la salud pública, pertenecen:
    las enfermedades cardiovasculares, los diferentes tipos de cáncer; afecciones metabólicas o endocrinas como la diabetes y la obesidad; la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, la Enfermedad Renal Crónica, entre otras. Todas ellas son reconocidas por el común de la gente como enfermedades de la edad (referidas a las personas adultas mayores), achaques de la vejez, y toda una serie de estigmas y mitos.
    Pero la realidad es que la mayoría de este grupo de enfermedades surgen como parte de un proceso de transmisión, llamado por uno de mis colegas como “de generación en degeneración”. Son el producto de los excesos de la juventud, cuando nos creemos los dueños del mundo y que nunca se nos va a acabar; pero también, son las consecuencias de los hábitos adquiridos de manera consuetudinaria y sin mala fe por parte de nuestros seres queridos.

    En la infancia se aprenden los principios y los valores que los padres inculcan en sus hijos, los cuales terminan afianzándose o rechazándose de plano en la adolescencia. Justamente en mi infancia aprendí que cuando los hábitos de las personas atentan contra ellas mismas y contra su prójimo, se les llama vicios; mientras que si los hábitos producen bienestar a sí mismos y a sus congéneres, se les llama Virtudes. Precisamente, lo que muchos padres, madres, tíos, primos, amigos, conocidos y desconocidos están inculcando en los menores de edad son hábitos poco saludables, para nada generadores de bienestar: el consumismo de bienes y servicios sin una real necesidad o satisfactor desatendido; el estrés y la vida sin tiempo para nada; el sedentarismo o la poca disposición o capacidad para la realización de la actividad física mínima recomendada; la alimentación desbalanceada, baja en nutrientes, alta en calorías y muy alejada del mínimo recomendado de consumo de frutas y verduras; el uso nocivo, compulsivo o pesado del alcohol; el consumo y exposición al humo del tabaco y sus derivados, entre otros.

    Todos estos hábitos, que para nada son virtudes, son los que los seres humanos han transmitido “de generación en degeneración”, “contribuyendo” a la transición epidemiológica global actual, donde la principal carga de enfermedad, discapacidad y muerte de la humanidad la constituyen, en más de dos terceras partes, las llamadas enfermedades no transmisibles. Quiero decir entonces que cuando a los menores les transmitimos hábitos poco saludables, como fumar, comer en exceso y con altas cantidades de grasa; usar el salero en la mesa del comedor, muchas veces sin probar previamente los alimentos; tomar en exceso bebidas azucaradas; dedicar demasiado tiempo libre frente al televisor; no aprovechar los todavía escasos espacios públicos para el esparcimiento, como los parques y ciclovías; cuando se les transmite la costumbre de que si en una fiesta o reunión no hay embriaguez, no hay diversión; y lo peor aún, cuando se les transmite la intolerancia y las respuestas soeces, agresivas y violentas ante las mínimas adversidades; en todos estos casos, les estamos transmitiendo en el largo, mediano y en algunos casos, en el corto plazo, la probabilidad muy alta de padecer alguna de estas enfermedades arriba mencionadas.

    La buena noticia es que a esta epidemia se le pueden aplicar las estrategias de vigilancia y control en salud pública, hasta lograr reducirla y, por qué no, eliminarla. El hecho de tener priorizadas para Colombia unas metas y estrategias en el Plan Decenal de Salud Pública 2012 – 2021, en la Dimensión de Vida saludable y condiciones no transmisibles, implica una vigilancia epidemiológica sobre una serie de indicadores alrededor de los modos, condiciones y estilos de vida saludable y el comportamiento de la carga de las enfermedades crónicas prevalentes, con una amplia participación transectorial y comunitaria, acompañados de las inversiones requeridas en los diferentes entornos para la promoción de estilos de vida saludables.

    Además del trabajo que toda esta labor representa para lograr reducir el riesgo de los adultos jóvenes y de edad media que ya vienen afectados por los hábitos poco o nada saludables y que incluye el fortalecimiento del sistema de salud para afrontar la epidemia, nuestro reto es el de saber transmitir a los menores de edad los hábitos y estilos de vida que son protectores para la salud, acompañados de la transformación positiva de los entornos, que promuevan una cultura de la salud y del autocuidado.

    Tenemos que saber transmitir a los menores de edad, ahora sí, de generación en generación, los buenos hábitos del uso apropiado del tiempo libre; de poder acceder y disfrutar de un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física, lo cual implica adecuaciones de infraestructuras y de procesos en los entornos escolares. Brindarles y garantizarles el derecho a la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida; y que en la transición a la incorporación de otros alimentos, enseñarles a comer frutas sin necesidad de endulzarlas; jugos con muy poco azúcar; comidas bajas en sal y sus dos o tres porciones diarias de vegetales, de diferentes colores. La mejor enseñanza es el ejemplo y el mejor ejemplo es que los menores nunca nos vean fumando o embriagados o haciendo uso de la violencia o la vulgaridad expresa o tácita.

    Con toda esta transformación de hábitos alimentarios, de actividad física, de uso adecuado del tiempo libre y de los entornos adaptados para ello, sumado a las inversiones en la transformación positiva de los entornos y el trabajo responsable, honesto, justo y equitativo de las autoridades pertinentes en otros determinantes de la salud, lograremos controlar la transmisión pandémica de las enfermedades no transmisibles que, de no intervenirla, podría no solo reducir la esperanza de vida al nacer sino quizá diezmar la especie humana, antes que cualquier otra enfermedad infecciosa.

    Abogo por la transmisión generacional de estilos de vida saludable y por una cultura que proteja la salud comunitaria desde los diferentes entornos de la dimensión humana. Y complemento con un par de documentales alusivos a la obesidad.





    Lecturas recomendadas:
    Safe Creative #1503223593452

    (85) EL VERDADERO DESAFÍO PARA LA SALUD PÚBLICA: CAMBIAR LOS HÁBITOS / Rodrigo Restrepo G

    . 31 de mayo de 2013
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    Contrario a lo que se pudiera pensar, la principal causa de enfermedad y de muerte en el mundo no está representada por las enfermedades transmisibles o infecciosas sino por eventos que son el resultado de nuestros hábitos: las enfermedades no transmisibles. En la medida en que los países fueron adquiriendo mayores accesos a la tecnología, a la industrialización y al desarrollo, sumado a la migración urbana, las comunidades comenzaron a cambiar sus hábitos naturales por otros que paulatinamente han sido inculcados por los sistemas sociales, políticos y económicos.

    La industria tabacalera colocó de moda el hábito de fumar, presentándolo como un indicador de éxito, promovido desde la industria cinematográfica. Hoy podríamos acuñar el eslogan: “…Cigarrillos equiX, produciendo el mejor cáncer del país…” Realmente, la compensación que haya realizado la industria tabacalera a las personas afectadas por el humo del tabaco no se compadece con el incremento exponencial de los diversos tipos de cáncer que se ha demostrado son consecuencia del consumo del cigarrillo. El Cáncer de Pulmón pasó del 8º lugar en 1990 al 5º lugar en 2010 como causa de muerte en el mundo; en Colombia el Cáncer ocupó  el 3º lugar como causa de mortalidad en 2010. Y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es otro de los eventos en salud que surgen como resultado del consumo del tabaco y de respirar en ambientes cargados con humo de tabaco.

    Se toman medidas de todo tipo para desestimular el consumo de cigarros. Una de las más exitosas en Colombia ha sido la de declarar espacios libres de humo y prohibir el consumo en recintos cerrados. ¡Qué alivio!  Otras medidas han consistido en avisos de advertencia en las cajetillas, también reguladas en Colombia; mayores impuestos (en marcha), prohibiciones totales de mercadeo, patrocinio y publicidad en medios masivos de comunicación, en espectáculos deportivos, en patrocinio de clubes deportivos, entre otros.

    En la medida en que las comunidades han mejorado su poder adquisitivo, acceden a tecnologías novedosas que fomentan el sedentarismo. Primero fue el Atari y el control remoto; ahora ya ni menciono equipo tecnológico alguno, pues en el corto tiempo se queda obsoleto. Ese mismo crecimiento y desarrollo económico también ha influido en los hábitos alimentarios, incrementando el consumo de las comidas con alto contenido en grasas y en sal, sin mencionar los aditivos y preservantes que paulatinamente han sido estudiados y reducido su utilización, sin alcanzar aún el óptimo deseado. El acceso exagerado a bebidas azucaradas con una amplia gama de colores y de sabores; la reducción paulatina y sostenida en el consumo de verduras (hortalizas) y de frutas, y no podía faltar el uso nocivo de las bebidas alcohólicas, también ligado publicitariamente al éxito, han sido otros de los cambios de comportamientos que han influido de manera global en la salud de las comunidades, constituyéndose en factores de riesgo demostrado para reducir la salud.

    Son las enfermedades cardio-cerebrovasculares, como la hipertensión arterial, el infarto agudo del miocardio y los accidentes cerebro-vasculares, las principales consecuencias de la adquisición de estos hábitos poco o nada saludables. En Colombia y el mundo, son, de lejos, la causa número 1 de enfermedad y de muerte.

    Para contrarrestar este panorama epidemiológico será necesario transformar estos y otros hábitos identificados como nocivos, verdaderos factores de riesgo para la principal carga de enfermedad en el mundo. Se han definido cuatro estrategias que han de impactar en los principales 4 grupos enfermedades no transmisibles, por lo que se le ha denominado Estrategia 4 x 4, consistente en incrementar la práctica de la actividad física; reducir al máximo, ojalá a cero, el consumo de tabaco; incrementar el consumo de frutas y verduras; y reducir el uso nocivo del alcohol. Para tal fin, será necesario apuntar, por una parte, en la transformación positiva de los entornos, brindando las facilidades para la actividad física en los barrios, las escuelas, las universidades y en los lugares de trabajo, así como facilidades para el acceso al consumo de frutas y verduras. Pero también habrá que fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones que tendrán que generar novedosas acciones de promoción de la salud y prevención y atención de los enfermos.

    En este cometido será útil apropiarse de elementos ya conocidos y probados, como la Atención Primaria en Salud, en su concepción moderna, donde se conjugue la transectorialidad, un apropiado modelo de salud y la participación ciudadana, social y comunitaria. La movilización social es una de las herramientas que, bien utilizada, potencializa el empoderamiento ciudadano para la salud y la transformación comportamental.

    El Plan Decenal de Salud Pública 2012 - 2021, construido de manera participativa en el País, contempla en la Dimensión de Vida Saludable y Condiciones no Transmisibles, las diferentes metas e indicadores que serán parte importante de nuestra labor en salud pública para impactar la salud de los colombianos frente las enfermedades no transmisibles. En el nivel territorial habremos de identificar las acciones claves estructurales, de procesos y de resultados que habrán de contribuir con el logro de los objetivos del Plan.

    Complemento de esta lectura es el Video Institucional de la Subdirección de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, acerca de este Reto.



    Referencias:
    • Global Burden of Disease Study, 2010, Reino Unido, Internet, Consultado 30/05/2013, Disponible en: http://www.healthmetricsandevaluation.org/
    • Salud en las Américas 2011, Organización Panamericana de la Salud, Washington, Internet, Consultado el 30/05/2013, Disponible en: http://www.paho.org/saludenlasamericas/
    • Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, 2003, Internet, Consultado el 30/05/2013, Disponible en http://bit.ly/cmctabaco (http://www.who.int/tobacco/framework/WHO_fctc_spanish.pdf)
    • Ley 1335 de 2009: “Disposiciones por medio de las cuales se previenen daños a la salud de los menores de edad, la población no fumadora y se estipulan políticas públicas para la prevención del consumo del tabaco y el abandono de la dependencia del tabaco del fumador y sus derivados en la población colombiana", Colombia, Internet, Consultado el 30/05/2013, Disponible en http://bit.ly/ley1335 (http://web.presidencia.gov.co/leyes/2009/julio/ley133521072009.pdf) 
    • Resolución 3961 de 2009: “Por la cual se establecen los requisitos de empaquetado y etiquetado del tabaco y sus derivados”, Colombia, Internet, Consultado el 30/05/2013, Disponible en: http://bit.ly/res3961 (http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=37727)
    • Plan Decenal de Salud Pública 2012 – 2021. Ministerio de Salud y Protección Social, Colombia, Internet, Consultado el 30/05/2013, Disponible en http://www.minsalud.gov.co/plandecenal/Paginas/home2013.aspx 
    Safe Creative #1305315185978

    (84) DÍA MUNDIAL DE LA SALUD 2013 – LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL / Rodrigo Restrepo G

    . 31 de marzo de 2013
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    El Tema-Lema para el Día Mundial de la Salud este año gira alrededor de la Hipertensión Arterial, una condición de salud que tiene una doble connotación, pues en sí misma es una enfermedad que tiene todo un complejo de causalidades y efectos que pueden llevar a la muerte de manera silenciosa. Pero por otra parte, se constituye en un factor de riesgo para otras enfermedades, principalmente cardiovasculares, que en su coexistencia agravan el pronóstico de quien las padece.


    Cada año, la Organización Mundial de la Salud celebra el 7 de abril como el Día Mundial de la Salud, en conmemoración a la fecha de su constitución, que data de 1948; y el tema-lema es seleccionado de acuerdo con una esfera de interés prioritario para la salud pública mundial en virtud de su alto impacto negativo sobre las comunidades.

    Entre las principales razones para la selección del tema este año, se tiene que:

    • En el grupo de las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial es el principal factor de riesgo de muerte y enfermedad en todo el mundo, en particular, es causa de infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, ceguera, vasculopatía periférica e insuficiencia cardiaca. Este riesgo se ve incrementado si la enfermedad coexiste con otras, en especial con la diabetes.
    • Uno de cada tres adultos en el mundo padece hipertensión arterial. Esta proporción aumenta con la edad: mientras en el grupo etáreo de 20 a 40 años se puede hallar hipertensión arterial en el 10% de ellos, de los 50 a 60 años esta proporción se incrementa al 50%.
    • A pesar de la eficacia de los medicamentos disponibles para su tratamiento y del bajo costo para controlarla, existen bajas tasas de tratamiento y control de la enfermedad en pacientes diagnosticados y mucho desconocimiento en la población general acerca de los factor de riesgo para la adquisición de esta enfermedad
    • En Colombia se ha estimado que un 49% de los ataques cardíacos y un 62% de los trastornos cerebrovasculares son causados por la hipertensión arterial. En la consulta externa es la causa más frecuente de motivo de consulta en la población general, en especial en la población mayor de 45 años, en ambos sexos.
    • De las primeras 20 causas de egreso hospitalario, las enfermedades isquémicas del corazón ocupan el tercer lugar aportando un 3,5% del total, la insuficiencia cardíaca aporta el 2,0% y la diabetes mellitus, el 1,6%. En el grupo de personas mayores de 50 años de edad, la enfermedad isquémica del corazón y la insuficiencia cardíaca congestiva ocupan el primer lugar de egresos hospitalarios.
    • Las enfermedades cardiovasculares toman lugares predominantes en el grupo de adultos mayores (65 y más años) como motivo de emergencias médicas: la hipertensión, la diabetes mellitus y las enfermedades isquémicas del corazón se encuentran entre las 10 primeras causas de consulta en el servicio de urgencias. Cuando se analizan los primeros motivos de consulta en el servicio de urgencias según el sexo, se aprecia que los hombres mayores de 45 años consultan principalmente por hipertensión arterial. En los mayores de 60 años además de la hipertensión arterial, las enfermedades del corazón y las cerebrovasculares se encuentran entre las 10 primeras causas de consulta. Las mujeres muestran un comportamiento similar con relación a la consulta por hipertensión arterial.
    • La Encuesta Nacional de Salud-2007, mostró que en el servicio de consulta externa la enfermedad hipertensiva lidera como causa de consulta en la población mayor de 45 años, con un 17,6% del total de las consultas médicas.
    No obstante lo anterior, la hipertensión arterial no solo se puede prevenir sino que se puede tratar de manera apropiada y a bajo costo, pudiéndose evitar muertes y discapacidades secundarias a las complicaciones de la enfermedad.


    El mensaje a mis amables lectores, en concordancia con los objetivos de esta fecha, va encaminado a que cada cual conozca cuáles son sus números de las cifras de la tensión arterial. Su medición se expresa en milímetros de mercurio (mmHg), que es lo que mide el equipo utilizado para ello, llamado tensiómetro. El primer valor corresponde a la presión sistólica, que es cuando el corazón se contrae; y el segundo valor, que se coloca como en el denominador de un número fraccionario, corresponde a la presión diastólica, que es la que queda en las arterias cuando el corazón se relaja. Con base en esto, la presión arterial normal es aquella que se encuentra por debajo de 140/90 mmHg. Si la medición alcanza o supera esta cifra, probablemente ya se tiene la enfermedad.

    Conocer la cifra de tensión arterial es apenas el primer paso, pues si la cifra es normal, es bueno saber que no se está exento de padecerla más adelante en el transcurso de la vida, por lo que es pertinente iniciar acciones correctivas en el estilo de vida que contribuyen altamente a evitar su aparición.

    Pero si las cifras de la tensión arterial ya superan el valor normal, es pertinente saber que no solo se puede controlar con medidas no farmacológicas y cambios en el estilo de vida, sino que también existen medicamentos que ayudan a controlarla, cuando las medidas no farmacológicas no son suficientes. Lo habitual es una combinación de ambas medidas, pero esto ya es una decisión que se toma en concertación con su médico tratante.

    También es bueno saber que podemos detectar a tiempo si nos encontramos a riesgo de padecer esta y otras condiciones que pueden afectar la salud cardiovascular. Una de estas maneras de detectar el riesgo es a través de mediciones específicas del peso, la talla, el índice de masa corporal y la circunferencia abdominal. La combinación de estas mediciones nos da un indicador que no solo nos predice el riesgo potencial de enfermar del corazón y los grandes vasos sanguíneos, sino que, además, nos da pistas de por dónde debemos empezar a reducir y hasta eliminar dicho riesgo. Esto lo conoce su médico.

    No obstante, existen aplicativos que ayudan a realizar este autoanálisis. Uno de ellos es el que ha dispuesto el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, a través de su Web, disponible en la URL: http://www.minsalud.gov.co/salud/Paginas/Peso-saludable.aspx el cual arroja una ficha técnica de los resultados su medición y las recomendaciones, articuladas con el Sistema de Salud.

    En conclusión, la hipertensión arterial es un enemigo silencioso capaz de producir la muerte de una manera súbita y sin producir ningún síntoma previo. Si detectas al enemigo lo puedes evitar. Valora tu riesgo. Conoce tus cifras de tensión arterial y actúa en consecuencia, previniendo la enfermedad, reduciendo el riesgo o tratando la enfermedad con el apoyo de los profesionales de la salud. Disminuir la cantidad de sal de los alimentos es una de las medidas más costo-efectivas para la conservación de la salud y el bienestar frente a esta enfermedad. Otras medidas para reducir el riesgo de hipertensión arterial comprenden la activación del corazón a través de la actividad física regular:  30 minutos diarios de caminata son suficientes. Finalmente, la alimentación sana y balanceada en carbohidratos, proteínas y menos grasas son el complemento para la prevención y el control apropiado de la enfermedad. El exceso en la grasa de los alimentos endurece las arterias y agota el corazón. Coma sano, reduzca los fritos e incremente el consumo de frutas y verduras.

    A continuación el mensaje de la Dra. Clarissa Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud, con ocasión del Día Mundial de la Salud 2013.


    Lecturas recomendadas:

    1. Healthy Living. Documento de la Organización Panamericana de la Salud con aspectos claves para una vida saludable. Disponible en http://172.17.52.4:9091/servlet/com.trend.iwss.user.servlet.sendfile?downloadfile=IRES-1569102706-DACD31B8-31497-31461-9 (consultado en 02-04-2013)
    2. Strategies to monitor and evaluate population sodium consumption and sources of sodium in the diet. Documento técnico de la Organización Mundial de la Salud acerca de una reunión internacional frente al tema y una metodología para la medicion de conocimientos, actitudes y comportamientos relacionadas con el consumo de sodio y la salud. Disponible en: http://172.17.52.4:9091/servlet/com.trend.iwss.user.servlet.sendfile?downloadfile=IRES-743565592-DD102DB0-31587-31556-21 (consultado en 02-04-2013) 
    3. Indicadores básicos de las Enfermedades no transmisibles en las Américas, 2011. Documento técnico de la Organización Panamericana de la Salud. Disponible en: http://172.17.52.4:9091/servlet/com.trend.iwss.user.servlet.sendfile?downloadfile=IRES-220046066-DACD31B8-31497-31461-9 (consultado en 02-04-2013)

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    (83) ¿CONTRIBUYEN LOS DESASTRES CON EL DESARROLLO? / Rodrigo Restrepo G

    . 28 de junio de 2012
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    Japón post-impacto terremoto y tsunami 2011
    (AP - marzo 2011 - Tomada de Eltiempo.com)
    Hace seis años me lancé en esta nube virtual como Blogger, aunque no era novato en esto de escribir. Y mi primera publicación en ese entonces hacía referencia a este tema: Desastres y Desarrollo. En él, como en casi todos mis escritos, hago una invitación a la acción frente a la gestión del riesgo de desastres, no sin antes iniciar con la conceptualización respectiva.

    En alguno de los diferentes eventos en los cuales he intervenido como oferente, alguien me preguntó: ¿...entonces, se requiere que haya desastres para que haya desarrollo? Obviamente que mi respuesta fue un rotundo NO. Y así como coloqué ejemplos de comunidades donde, después de un desastre, la reconstrucción implicó un serio y responsable proceso de gestión del riesgo, reduciendo las vulnerabilidades existentes antes del evento adverso y mitigando aquellas variables que podrían contribuir a la repetición del mismo, si las condiciones de amenaza se repitiesen, también coloqué ejemplos de comunidades en donde, después del desastre, no hicieron otra cosa que reconstruir las vulnerabilidades. Y ya sabemos lo que ha de suceder cuando la amenaza regrese.

    Definitivamente, no se requiere que haya un desastre para apuntar al desarrollo. Lo pertinente es que la planeación de las urbes, de cualquier tamaño (o mejor, de todos los tamaños), contemple todas las variables relacionadas con la gestión del riesgo de desastres de manera integral, apoyando acciones para reducir el impacto del desastre potencial, con preparativos de respuesta, con capacitaciones y expansión del conocimiento frente a los riesgos potenciales; con obras de mitigación y la mejor disposición funcional y organizacional para la administración del post-impacto inmediato y de la recuperación a mediano y largo plazo.

    Esto debemos considerarlo ya como un Derecho de la Humanidad: "...a vivir con el menor riesgo posible frente a las amenazas derivadas de las fuerzas de la naturaleza". De esto es que debemos concientizar a nuestros pueblos; a contribuir con la gestión del riesgo de desastres desde sus comunidades; a no dejarse engañar por avivatos que formulan proyectos de vivienda en zonas de riesgo; a exigir la revisión de los estudios previos de factibilidad, donde se identifiquen estos aspectos de seguridad y de respeto ambiental; a orientar con sus saberes la planeación de sus entornos.

    Entre tanto, la oportunidad es la de aprender de los aciertos y desaciertos ajenos. La Web nos brinda esta oportunidad de conocer experiencias exitosas e identificar aquellas donde la experiencia vivida no ha sido la mejor. Esta es uno de los componentes de la Gestión del Riesgo de Desastres para reducir la vulnerabilidad: la Gestión del Conocimiento.

    Lecturas Recomendadas:

    1. Crónicas de Desastres - Terremotos en El Salvador, 2001. Reconstrucción de viviendas a damnificados aplicando la estrategia Vivienda Saludable, OPS/OMS, (ver anexo 7-1: Villa Centenario) disponible
    aquí. Consultado en junio 28 de 2012.

    2. Ferradas, P.: "Riesgos de Desastres y Desarrollo", Lima, Ed. Soluciones Prácticas-ITGD, 2012, p. 220, Perú: Internet, 28 jun 2012, Diponible en:
    http://www.solucionespracticas.org.pe/publicacionessp/descarga.php?id=Nzgz

    3. Stephenson, R. "Desastres y Desarrollo", s.l; NU. Programa de Entrenamiento para el Manejo de Desastres, 1991, 47 p., USA: Internet, 28 jun 2012, Disponible en: http://www.crid.or.cr/digitalizacion/pdf/spa/doc3842/doc3842.htm  
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