(66) BROTES EPIDÉMICOS EN EL 2010: CÓLERA Y POLIOMIELITIS / Rodrigo Restrepo G

. 13 de noviembre de 2010
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La realidad actual nos está mostrando cuán vulnerables estamos los seres humanos frente a estos tipos de eventos, los cuales responden a una serie de variables, que van desde la misma inequidad global y, en particular, la inequidad en salud, el cambio climático, la falta de acciones colectivas efectivas en salud pública, la corrupción, la baja implementación o ausencia de estrategias de protección de logros, entre otras.

Mientras la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud llevan décadas tratando de erradicar la Poliomielitis, con muy buenos resultados, en El Congo se ha presentado un brote altamente letal, donde, a la fecha de esta publicación, se han reportado 201 casos de parálisis flácida aguda y 104 muertes y se han confirmado al menos 5 casos donde se ha tipificado el poliovirus salvaje (WPV1), con ataques atípicos en población adulta. Esto da al traste con la casuística que se traía, donde el número de casos a nivel mundial se había reducido casi a la mitad gracias a los logros obtenidos en Nigeria e India, con reducciones de casos del 97% y del 93% respectivamente.

En Haití, la emergencia epidemiológica se debe al brote de Cólera, cuya perspectiva se preveía caótica en virtud de la confluencia de variables que han sumado en la alta vulnerabilidad de esta población, donde los eventos de la naturaleza han contribuido con el desastre. Las cifras, a fecha 10 de noviembre, hablan de algo más de 12.300 hospitalizaciones y casi 800 defunciones, lo cual denota la labor que el sector de la salud debe estar enfrentando en estos momentos.

Con ocasión de la reforma humanitaria en el Sistema de Naciones Unidas, la respuesta a los desastres se realiza de la manera más organizada y coordinada posible. Es así como los organismos que brindan asistencia sanitaria se agregan al llamado Cluster Salud, a fin de que sus acciones de apoyo al sector de la salud sean mucho más eficientes y efectivas. Precisamente, ese grupo de asistencia sanitaria en Haití ha lanzado el primer Boletín, fechado el pasado 11 de noviembre, cuya información comparto para el conocimiento y la difusión de las personas e instituciones interesadas.

Para quienes trabajamos en el tema de la Gestión de Riesgos frente a Desastres, es nuestro deber mantenernos informados frente a las respuestas y las necesidades de brindan los organismos de socorro y de ayuda humanitaria ante estos tipos de eventos a nivel mundial, sin olvidar que las emergencias epidemiológicas también deben integrarse al tema de la Gestión del Riesgo.

Espacios recomendados de consulta:

  • Centro de Operaciones de Emergencia de la OPS: http://bit.ly/COE-OPS
  • Alerta y Respuesta ante Epidemias y Pandemias de la OMS: http://bit.ly/gar_oms
  • Moro B., "Implementing humanitarian reform in Colombia", publicado en la Web de la Humanitarian Practice Network, diciembre, 2009, Issue 45, disponible en http://bit.ly/refhumcol1, consultado en 13/11/2010
  • Arcas I., "Reforma Humanitaria de Naciones Unidas I: el enfoque de clusters", publicado en la Web del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, mayo, 2009, disponible en http://bit.ly/refhum2 , consultado en 13/11/2010.
  • Iniciativa global para la erradicación de la Poliomielitis: http://bit.ly/9Ujjky 
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(65) HURACÁN TOMÁS NO AFECTÓ LABORES LOGÍSTICAS DE LA AYUDA HUMANITARIA EN HAITÍ/ Rodrigo Restrepo G

. 9 de noviembre de 2010
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Las labores de recepción, clasificación y entrega de ayudas a los damnificados de la combinación de eventos adversos de este año en Haití, representados por el terremoto de enero, la epidemia de Cólera iniciada a finales de octubre y el paso del huracán Tomás el fin de semana pasado, no fueron afectadas a pesar de las fuertes lluvias y vientos que trajo el huracán Tomás.


Ni las instalaciones de PROMESS en Puerto Príncipe, bodega gestionada por OPS/OMS que presta el servicio de apoyo logístico para las ayudas humanitarias; ni los procesos implementados sufrieron ninguna afectación, lo cual ha permitido el sostenimiento de las labores dirigidas a las ONGs, Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, Organismos de Respuesta a Desastres y el Ministerio de Salud para hacer llegar las ayudas a las personas afectadas por estos desastres.


PROMESS está utilizando el sistema LSS/SUMA, diseñado especialmente para este tipo de procesos.


Mayor información:


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(64) OBJETIVO EN SALUD PÚBLICA: LA PROTECCIÓN DE LOS LOGROS / Rodrigo Restrepo G

. 29 de octubre de 2010
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Son muchas las acciones que desarrollan las entidades de gobierno, la institucionalidad, las organizaciones no gubernamentales, las agencias de cooperación internacional, entre otras instituciones, en virtud de sus competencias y sus mandatos, con lo cual se alcanzan los objetivos propuestos a la luz de los planes operativos, de inversión o de intervención. Y en un buen porcentaje se logran los impactos sobre las comunidades.

En este proceso se transita por innumerables obstáculos, algunos de los cuales son subsanados de la mejor manera, pero en otros casos las decisiones tomadas no son las más acertadas. Sin embargo, a pesar de ello, se logran los objetivos en buen porcentaje y, aquellas decisiones que fueron desacertadas, se constituyen en lecciones aprendidas que contribuyen al perfeccionamiento de los procesos para la réplica en otros escenarios con necesidades similares.

Uno de esos obstáculos en nuestra Colombia está representado por la falta de seguridad para la integridad del recurso humano y del buen desempeño de las acciones. Los grupos armados ilegales, las bandas criminales, los narcotraficantes, los corruptos, entre otros, tienen el poder de disuadir las mejores intenciones para el bienestar y el desarrollo de las comunidades; sin embargo, el saber popular tiene a su favor los recursos de participación, de Ley y de autoridad que, de manera probada y sostenida, han sabido contrarrestar estos peligrosos obstáculos, aunque en algunos casos se ha pagado un precio alto.

No obstante lo anterior y derrotado el mito, se cierne sobre los programas, planes o proyectos una variable muy tenida en cuenta pero poco controlable: la sostenibilidad. A pesar de que se piensa en la sostenibilidad y se estiman los diferentes escenarios, es difícil que estas variables sean controladas, en especial en las zonas rurales intermedias y en las poblaciones más apartadas.

Muchas veces no basta con obtener la voluntad política de las autoridades, pues no siempre se traduce en las acciones encaminadas a la sostenibilidad y la idoneidad técnica y profesional requerida para el buen desempeño de los proyectos.

Se hace necesario que, en pro de la sostenibilidad de los procesos que van por buen camino o que han alcanzado un buen nivel de madurez y se traducen en impactos favorables para la salud de las comunidades, se piense en las estrategias que disminuyan el riesgo de dar al traste en corto tiempo con los logros alcanzados.

El primero de estas estrategias es la normalización de dichos procesos, mediante actos administrativos muy bien diseñados, constitutivos de políticas públicas para la salud comunitaria, que impliquen esfuerzos técnicos, operativos y de recursos propios para las administraciones presentes y futuras.

Otra propuesta de estrategia es la conformación de equipos humanos de calidad, comprometidos con los procesos y con las comunidades para las cuales desarrollan sus acciones. Equipos locales, conocedores de la región y de las costumbres pero que respetan la cultura y saben aprovechar esas fortalezas culturales para la el mejor accionar del equipo.

Indudablemente que la participación de las comunidades objeto de las acciones será prenda de garantía de sostenibilidad en la medida en que se les brinde información, capacitación en sus derechos y sus deberes y se les de la oportunidad de aportar desde sus saberes en la búsqueda de las soluciones requeridas para el bienestar de la comunidad y de todas las personas implicadas en los procesos.

Para las organizaciones cooperantes, donde uno de sus mandatos ha de ser el fortalecimiento institucional y de las comunidades, no pueden ser ajenas en este cometido. Si sus acciones son netamente asistenciales, deben pensar que al momento de retirarse, todos los logros alcanzados se irían al traste. En todo esto debe haber la participación de la institucionalidad y deben dejarse procesos, elementos y estrategias que contribuyan a la sostenibilidad y al fortalecimiento institucional.

Pero si definitivamente, el mandato de estas organizaciones implica su traslado a otras localidades más necesitadas, deberían pensar muy bien el escenario apropiado para esa retirada y dejar en sus objetivos el seguimiento periódico a los logros alcanzados en las regiones donde aportaron por tanto tiempo, a fin de mantener los lazos de comunicación y la capacidad de incidencia en las decisiones de las autoridades y de las comunidades organizadas, quienes de esta manera permanecerán agradecidas y con la iniciativa de mantener dichos logros.

Muchas de estas instituciones laboran con recursos de países donantes o de instituciones altruistas. Pues bien, se deben desarrollar proyectos de protección de logros, donde se destinen recursos para el seguimiento de proyectos exitosos que hayan cerrado y que estén en manos de las autoridades legales o de las comunidades organizadas, haciendo seguimiento a los indicadores de resultados y propuestas de mejoramiento o de introducción de nuevas estrategias o herramientas.

Para los donantes, deben apreciar la importancia de estos procesos de protección de logros, los cuales han permitido, por poner un ejemplo, la eliminación de algunas enfermedades inmunoprevenibles y la consiguiente erradicación mundial de éstas. Es así como se pretende erradicar la poliomielitis, el sarampión, la rubeola entre otras, pero también se busca impactar en enfermedades comunes como las diarreas o las enfermedades respiratorias; las enfermedades sociales como la drogadicción, el alcoholismo, el maltrato intrafamiliar, entre otras, donde se requieren compromisos interinstitucionales e intersectoriales, pero también, estrategias para la protección de logros, que superen los cambios de gobiernos y la rotación de los funcionarios públicos.

En esto último, la autoridad nacional juega un papel importante, pues a pesar de que exista algún grado de descentralización administrativa, se debe mantener y velar por que la calidad técnica y profesional de los programas de Salud Pública sea la más alta posible (El Derecho a la Salud), haciendo énfasis en el ejercicio de las once Funciones Esenciales de la Salud Pública al mayor nivel posible desde lo local y lo departamental.

El desarrollo de proyectos de protección de logros permitirá frenar el retroceso de indicadores de importancia en Salud Pública y garantizará el logro de las metas de mediano y largo plazo propuestas en los diferentes planes de desarrollo regionales y globales en las instancias internacionales.

Lectura recomendada:


- Invertir en salud para proteger los logros: Blog de la Dra. Mirta Roses, Directora de la Organización Panamericana de la Salud, marzo 2009, disponible en http://66.101.212.220/mirtaroses/index.php?id=79, consultado en 29/10/10

- Otros escritos y fuentes sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, disponibles en GiraMundo, en http://bit.ly/GIR-ODM
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(63) PLAN DE ACCIÓN DE HOSPITALES SEGUROS 2015 / Rodrigo Restrepo G

. 1 de octubre de 2010
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Hoy culminó la 50ª Reunión del Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud, en la cual participan los Ministros de Salud de los países miembros y todos los Directivos que hacen parte de la OPS para evaluar la situación de salud de las Américas y establecer los propósitos para los meses siguientes, de acuerdo con los retos en Salud Pública.

Uno de estos retos priorizados por los Ministros de Salud corresponde a la necesidad de que las instituciones prestadoras de servicios de salud puedan no solo resistir los embates de los desastres sino de poder laborar con todo su potencial al máximo, en la atención de víctimas y afectados inmediatamente después de que sucede un desastre.

El llamado de los Ministros de Salud va encaminado al fortalecimiento de los objetivos y metas trazados desde hace varios años para que los hospitales sean más seguros ante los desastres. En este propósito, se han comprometido con un nuevo plan regional que incluye inversiones y sistemas de supervisión para conseguir que los hospitales y otros establecimientos de salud nuevos sean construidos conforme a normas de resiliencia a los desastres y que las instalaciones más antiguas sean modernizadas para que puedan seguir funcionando después de una situación de emergencia o desastre.

El Plan de Acción de Hospitales Seguros contempla objetivos, metas, indicadores y acciones específicas, fijados al 2015, pero con metas de seguimiento puntuales, con los cuales se busca:


  • el  desarrollo y puesta en marcha de la política y el programa nacional de hospitales seguros para promover la coordinación y participación interinstitucional e intersectorial a nivel nacional, subnacional y local;

  • el desarrollo y aplicación de sistemas de información para identificar oportunamente todas las nuevas construcciones, reparaciones o mejoramiento de la infraestructura de salud con el fin de incorporar medidas que garanticen su funcionamiento en casos de emergencias y desastres;

  • el establecimiento e implementación de mecanismos de supervisión y control independiente de los proyectos de inversión, con la intervención de profesionales calificados;

  • la garantía de incorporación de criterios de protección de la vida, de la inversión y de la función en todas las etapas de los nuevos proyectos de inversión en salud;

  • la actualización de las normas de diseño, construcción y funcionamiento de establecimientos de salud con el fin de proteger los componentes estructurales, no estructurales y funcionales en casos de desastre; y

  • el mejoramiento de la seguridad de los establecimientos de salud existentes, priorizando aquellos que por su importancia y capacidad de resolución se constituyen en parte esencial de la red de servicios de salud en emergencias y desastres.
En muchos de nuestros países ya se cuenta con personas entrenadas en la evaluación del Índice de Seguridad Hospitalaria (ISH) y muchos hospitales ya han realizado el ejercicio de medir la línea de base de su ISH y en algunos se ha diseñado y desarrollado un plan de acción a partir de esta línea de base. Nuevamente nace la oportunidad para que nuestros hospitales accedan a recursos de inversión y de capacitación para el fortalecimiento estructural, no estructural y funcional. Quiere decir que si no se ha medido el ISH, la política nacional y los recursos destinados para ello permitirán hacerlo prontamente; y si ya se midió el ISH y el Plan de Acción no ha sido culminado, es el momento de actualizarlo y gestionar los recursos necesarios para su ejecución y nueva medición del ISH.

En el video, el Director del Programa de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre (PED) de la Organización Panamericana de la Salud, Dr. Jean Luc Poncelet, habla sobre la importancia de construir hospitales seguros, como objetivo al 2015 y la disposición de herramientas para la medición del Índice de Seguridad Hospitalaria.


Watch live streaming video from girsalud at livestream.com

El Consejo Directivo de la OPS-OMS se reúne una vez al año en los años en que la Conferencia Panamericana no se celebra. Y actúa en nombre de la Conferencia en el intervalo de sus sesiones.

Bibliografía:
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(62) IMPACTO DE LA REDUCCIÓN DE RIESGOS ANTE DESASTRES FRENTE A LA EVALUACIÓN DEL LOGRO DE LOS ODM A 2010 / Rodrigo Restrepo G

. 6 de septiembre de 2010
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“...Establecer meramente objetivos sin un significante sentido de llevarlos a cabo nos convierte en cómplices de mantener este status quo...”
Brian O’leary, astronauta

Hace un par de meses recibí la publicación “Objetivos de Desarrollo del Milenio – Informe 2010”, fechada en Nueva York, en junio de 2010, por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, mediante la cual se recogen los análisis de la situación de los indicadores planteados para el seguimiento a los ocho Objetivos trazados por los Estados Miembros de las Naciones Unidas para el fin del Milenio.

El retrato del panorama es concluyente en dos sentidos. Por una parte, muestra que en la primera década se obtuvieron logros importantes para alcanzar las 18 metas trazadas; sin embargo, estos logros alcanzados entre 1998 y 2008 tuvieron un retroceso importante en el 2009, debido en parte a la crisis económica global, a la crisis energética y a la de alimentos del período 2008 – 2009, entre otras causas. A pesar de ello, el informe invita y estimula al logro de los ODM, pues considera que todavía es factible alcanzarlos, aún en los países con mayores dificultades.

En lo relacionado con la reducción de riesgos frente a desastres, ya en un escrito anterior había desglosado la interrelación estrecha entre el logro de los ODM y esta variable. Al respecto, el informe es elocuente cuando afirma que en la medida en que se invierta en la reducción de riesgos frente a desastres se estará contribuyendo a mediano y largo plazo y de manera exponencial en el logro de varios de los ODM, más allá del 2015. Leído de otra manera, aquellos países que inviertan poco o nada en reducción de riesgos frente a desastres, tendrán las mayores dificultades en alcanzar sus metas.

Efectivamente, otra de las variables que en un porcentaje importante ha incidido de manera negativa para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en el último bienio han sido los desastres, aunque sus efectos han sido disímiles según el grado de desarrollo y de la madurez de los procesos de Gestión del Riesgo. Estúdiese la diferencia entre los efectos de los terremotos de Haití y de Chile y encontrará más respuestas.

Basado en la evidencia, se puede sostener con todo énfasis que el mayor esfuerzo que deben realizar las autoridades y la comunidad organizada hay que enfocarlo en evitar el enlentecimiento de los logros alcanzados o cercanos de alcanzar. Eso siempre es lo más difícil, pero es allí donde hay que aplicar los mayores esfuerzos: sostener las altas coberturas de vacunación alcanzadas con las estrategias y el trabajo en equipo que ya han sido probados con éxito; mantener bajas tasas de mortalidad materna, de mortalidad infantil, etcétera. Hacer todo lo posible por mantener estos logros.

La Cumbre sobre los Objetivos del Milenio que tendrá lugar justo en este mes de Septiembre es la oportunidad perfecta para que los líderes mundiales confirmen y afiancen su compromiso y traduzcan la experiencia acumulada en un plan concreto de acción, combinando no sólo las voluntades y los saberes sino trabajando realmente a conciencia, lo cual implica recursos, trabajo en equipo, mística, coraje y compasión por la humanidad.

Bibliografía:
  • Objetivos de desarrollo del Milenio. Informe 2010: Naciones Unidas, Nueva York, 2010, consultado en 050910, disponible en http://bit.ly/ODM2010
  • Los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la Gestión de Riesgos: Restrepo R., Octubre 2006, consultado en 050910, disponible en http://bit.ly/ODM-GR
  • Objetivos de desarrollo del Milenio en América Latina y el Caribe, Comisión Económica para América Latina y el Caribe -CEPAL, en http://www.eclac.org/mdg/, consultado en 050910
  • El progreso de América Latina y el Caribe hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Desafíos para lograrlos con igualdad, CEPAL, en http://bit.ly/odmCEPAL, consultado en 050910
  • Otros escritos y fuentes disponibles en GiraMundo, en http://bit.ly/GIR-ODM
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(61) OPORTUNIDAD PARA EL DESARROLLO DE LOS CENTROS REGULADORES DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS EN COLOMBIA / Rodrigo Restrepo G

. 23 de junio de 2010
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Hace poco más de 30 años nacieron los primordios de los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias en Colombia, aunque en ese entonces no recibían esa denominación. El Distrito Capital, Antioquia, Valle y Atlántico desarrollaron este componente con el apoyo de la Subdirección de Emergencias y Desastres del Ministerio de Salud, en ese entonces. Muy rápidamente en la mayoría de los departamentos tuvieron, desde las Direcciones Seccionales de Salud respectivas, un funcionario con la responsabilidad de coordinar el componente de las comunicaciones en su área de influencia y la regulación de las urgencias y emergencias, así como la referencia y contrarreferencia de pacientes.

En esa época, el flujo de información desde los niveles territoriales locales hacia los departamentos fue expedita, gracias a la fortaleza de las comunicaciones del sector de la salud, lo cual fue reconocido por los diferentes sectores en el nivel nacional. En ese mismo orden también hubo grandes desarrollos del componente de traslado de pacientes, con lo cual se fortaleció la Red Nacional de Urgencias, con modernas ambulancias terrestres y acuáticas y reposición de equipos de radiocomunicación.

Por diferentes circunstancias políticas y estratégicas, sumadas al recrudecimiento del conflicto armado interno de nuestro país, estos desarrollos fueron mermando, a pesar de los esfuerzos del hoy Ministerio de la Protección Social y, en particular, del Grupo de Atención de Emergencias y Desastres y de las entidades cooperantes en el tema.

La reforma de la salud y su reglamentación precipitaron en los niveles departamentales diferentes reestructuraciones y contracciones institucionales que de una u otra forma incidieron en la heterogeneidad de los desarrollos en dicho componente. Mientras en algunos departamentos y distritos, se fortalecieron los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias –CRUE, en otros se redujo a su mínima expresión o, simplemente, fueron desapareciendo. Los actores armados ilegales contribuyeron con esta situación, atentando de manera directa e indirecta contra la Misión Médica, mediante Infracciones al Derecho Internacional Humanitario de todas las categorías, dentro de las cuales, el saqueo de las estaciones repetidoras y de los radios de comunicación no se quedaron por fuera.

Si a lo anterior le agregamos la complejidad del Sistema General de Seguridad Social en Salud, la multiplicidad de actores involucrados en la atención de la población y la diversidad de formas de contratación y del desempeño poco estimulado y vilipendiado del último eslabón de la cadena, el personal de salud que atiende en los servicios de urgencias, comprenderemos por qué se acuñaron los términos “el paseo de la muerte” o “el tour macabro”, sin pretender justificarlo.

Con el ánimo de contrarrestar estas situaciones, fortalecer la Función Esencial de la Salud Pública número 11 y aportar un elemento más al mejoramiento del componente de la calidad de la atención en salud, el Ministerio de la Protección Social emitió la Resolución 1220, del 8 de abril de 2010, mediante la cual se establecen las condiciones y requisitos para la organización, operación y funcionamiento de los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias, la cual desarrolla el Artículo 18 del Decreto 4747 de diciembre 7 de 2007.

Gracias a esta normativa, que da seis meses para su implementación (a octubre 8 de 2010), los entes territoriales del país deberán garantizar, ya sea directamente o a través de contratos o convenios, la organización de sus Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias, debidamente legalizados mediante acto administrativo. El Sistema de Salud permite el financiamiento de los CRUE a través de contratos o convenios con los diferentes actores.

Quiere decir que a partir de este período, es la oportunidad para que en los departamentos creen o ajusten los CRUE ya existentes, dándole vida jurídica y fortaleciendo los recursos humanos, físicos, técnicos/tecnológicos, de información y de la organización de la red de transporte, así como la definición concertada, eficaz y eficiente de los procesos y procedimientos para la adecuada regulación de casos de urgencia, emergencia o situaciones de desastre, incluyendo la articulación con red de transplantes, bancos de sangre, red toxicológica, entre otras.

Es indudable que, para mostrar que a través de la labor de los CRUE se obtiene una reducción en el impacto que las urgencias, emergencias y desastres tienen sobre la salud de las comunidades, será necesario implementar los indicadores pertinentes y homologados desde el nivel nacional e implementar las estrategias de divulgación efectivas para la información a todos los interesados.

Lecturas Recomendadas:

Publicado: 26/jun/2010
Actualizado: 22/abr/2015
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(60) NUEVO VIDEO SOBRE LA RUTA DE ATENCIÓN EN SALUD A LA POBLACION DESPLAZADA POR LA VIOLENCIA DE CAQUETÁ, COLOMBIA

. 21 de junio de 2010
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Vea otros videos en el canal de live streaming video de GIRSALUD en livestream.com

Me complace compartirles un nuevo video, producto de la Cooperación Técnica de la Organización Panamericana de la Salud, Programa de Emergencias y Desastres, y el Departamento Administrativo de Salud de Caquetá. Es una guía para la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, relacionada con la ruta que deben seguir para garantizar la adecuada atención de los servicios de salud, en el marco de la estrategia llamada "La Ruta, Pégate a Ella".