(15) DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2007 - ECU

. 13 de abril de 2007
0 comentarios




Video Institucional del Gobierno de Ecuador sobre el Día Mundial de la Salud 2007, narrado por la Dra. Caroline Chang, Ministra de Salud de Ecuador.

Al final, mensaje en dialecto indígena.

(14) DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2007

. 12 de abril de 2007
0 comentarios



Cada mes de abril se celebra el Día Mundial de la Salud.

El lema este año 2007 es "Invertir en Salud para Forjar un Futuro más Seguro"

Accede al Video de la Organización Panamericana de la Salud alusivo al tema (dar click en la foto).

Foto y palabras finales: Dra. Mirta Roses P., Directora de la OPS/OMS - Washington.

(13) LA VULNERABILIDAD DEL DESPLAZADO POR LA VIOLENCIA / Rodrigo Restrepo G

. 23 de febrero de 2007
4 comentarios

Es increíble que una persona llegue a pensar que vivir en condición de desplazamiento forzado por la violencia es ser afortunado… Increíble verdad? Obviamente que este pensamiento no ha surgido de nadie que esté viviendo esta situación. Ha sido la expresión que he escuchado a contadas personas de la gente común, quizá desinformadas. Pero lo más increíble es que este pensamiento surja de un funcionario público cuyas funciones estén relacionadas con la atención en salud a la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia. También a muy pocos de ellos se los he escuchado decir, inspirados tal vez en su carga laboral y en el marco legal que existe en Colombia para la atención integral a esta población.

En diferentes documentos hemos leído la expresión relacionada con la vulnerabilidad de los desplazados. Y se ha dicho que son los más vulnerables entre aquellos que, siendo pobres “históricos” nunca han vivido el infortunio de tener que salir de su tierra o domicilio por causas de la violencia. ¿Dónde radica esa mayor vulnerabilidad?

Ya hay varias evidencias apreciables a simple vista, con sólo visitar el entorno en el que la mayoría viven. Pero si usted no ha estado cercano a los asentamientos humanos de población desplazada en las grandes y medianas ciudades de Colombia, le cuento apenas algunas cifras de estudios, realizados con el rigor científico, que demuestran diferencias estadísticamente significativas de la situación de la población desplazada en relación con la población pobre y vulnerable.

Si de generalidades se trata, cerca del 99% de la población desplazada se encuentra por debajo de la línea de pobreza; el 85,4% presenta necesidades básicas insatisfechas y el 80% se encuentra en situación de indigencia, según estudio realizado en 2003. Estas cifras son promedios, lo cual quiere decir que algunos están algo mejor, pero otros están peor.

La jefatura femenina de los hogares desplazados y el número de personas por hogar es mayor. El analfabetismo de este grupo poblacional triplica la cifra de la población nacional (26,5% Vs 7,15%) mientras que el analfabetismo de la población pobre receptora es más del doble de la cifra nacional (17,7%). El acceso a servicios básicos, por poner un ejemplo, al agua potable, es del 44% en población desplazada, mientras que en la población pobre receptora es del 64%. Las condiciones de sus viviendas son deplorables.

En materia de salud y nutrición, son mayores las barreras de acceso para la población desplazada que para la población pobre y vulnerable no desplazada. Las coberturas de vacunación, controles de crecimiento y desarrollo, controles prenatales, planificación familiar, acciones de promoción y prevención, entre otras variables, son mucho más bajas en la población desplazada en relación con la población receptora. Además, al menos según el estudio de OPS en 2003, las condiciones nutricionales de los menores de edad hijos de población desplazada mostraron mayor desnutrición crónica y global, frente a los infantes hijos de la población pobre y vulnerable no desplazada.

De todo lo anterior se puede concluir que, definitivamente, existe evidencia científica de la mayor vulnerabilidad de la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, frente a la población pobre y vulnerable. Si alguien ha llegado a expresar que el desplazado es afortunado porque hay que atenderles sus necesidades de salud, educación, alojamiento, ayuda humanitaria, entre otras, esto es apenas darle cumplimiento a las normas que le brindan protección y restitución.

La Ley nacional colombiana, considerando normas internacionales, establece derechos del Estado para con la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, y exige también deberes a esta población. De ahí que, implementar procesos para la atención de estas personas es apenas lo mínimamente justo dentro de lo que socialmente debe entenderse como restitución. Sin embargo, estos procesos no deben ser dirigidos única y específicamente para la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, pues estaríamos siendo generadores de inequidad.

Ya lo he expresado en escritos anteriores: las adversidades hay que verlas como oportunidades para el desarrollo. La población receptora podrá ver una oportunidad ante la llegada de población desplazada, cuando las autoridades tengan que responder con acciones de saneamiento básico, con acciones de promoción y prevención en salud, con mejoramiento del acceso al agua potable, mejoramiento de viviendas o de alojamientos temporales; incremento de oportunidades educativas y laborales, entre otros. Será oportunidad en la medida en que estas acciones no sean dirigidas únicamente a la población desplazada, sino que contemplen un proceso de inclusión, haciendo partícipes a la población receptora. Y viceversa.

Bibliografía:

1. Salud y Desplazamiento en Colombia: Comparación de la situación en salud, entre población en situación de desplazamiento y receptora en seis ciudades colombianas 2002-2003. Disponible en
http://www.disaster-info.net/desplazados/informes/ops/seriesaldes/index.html

2. Principios Rectores de los Desplazamientos Internos - Francis Deng, disponible en:
http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu2/7/b/principles_sp.htm

3. Ley 387 de 1987, disponible en:
http://www.disaster-info.net/desplazados/legislacion/Ley387de1997.pdf

4. Sentencia T-025 de 2004, disponible en:
http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2501.pdf

(12) EL DESPLAZAMIENTO FORZADO POR LA VIOLENCIA, MAS QUE UN DESASTRE ANTROPICO, ES UN ACTO INHUMANO / Rodrigo Restrepo G

. 23 de enero de 2007
0 comentarios




Colombia ostenta un deshonroso lugar en los primeros puestos del ranking mundial de países cuyo conflicto interno se caracteriza por diversas estrategias y tácticas por parte de los diferentes bandos, que atentan contra los mínimos principios de humanidad, dando lugar a flagrantes violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario. Es el único país de Latinoamérica con siembra de minas terrestres, además del uso de otros tipos de artefactos explosivos, desde bicicletas, vehículos hasta viviendas-trampa.

Lo anterior, sumado al control territorial, al señalamiento de poblaciones como simpatizantes del enemigo, las amenazas, los combates cercanos o inminentes dentro del territorio de las poblaciones y los asesinatos y ejecuciones sumarias, han generado el desplazamiento de la población, ya en forma individual, de pocas familias o de grandes conglomerados, quienes llegan a las urbes a ubicarse donde pueden, generalmente en zonas de riesgo, donde el entorno adverso por las precarias condiciones sanitarias y de acceso a los servicios básicos contribuye de manera importante en el agravamiento de su situación de desarraigo. Toda esta compleja sumatoria de factores incide necesariamente en la salud de quienes no tienen más opción que la de salvar sus vidas mediante la huida.

El Representante del Secretario General de Naciones Unidas sobre Personas Internamente Desplazadas, Francis Deng, presentó a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en 1998, un conjunto de 30 artículos denominados Los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos, los cuales dan las orientaciones a los legisladores de los países para la formulación de sus normas y el acatamiento para el manejo de la problemática y la búsqueda de soluciones, tratando de manera digna a las personas que son víctimas del desplazamiento.

En Colombia, el 18 de julio del 2007, se cumplen 10 años de la formulación de la Ley Marco para la Atención Integral de la Población en Situación de Desplazamiento Forzado por la Violencia Interna del país. Este marco normativo adopta sustancialmente los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos y, en su reglamentación, se incorporan los procesos que habrían de darle atención digna a la población desplazada.

No obstante lo anterior, existe una particular “distancia” entre la sanción de la Ley y su implementación en las regiones y municipios, por parte de las autoridades de un país como Colombia, donde los territorios cuentan con la autonomía de la descentralización política y administrativa.

La Constitución Política de Colombia permite a sus ciudadanos el recurso de la Tutela, cuando alguno de sus derechos fundamentales sea vulnerado de manera sistemática. En virtud de ello, fue tutelado por la población desplazada el incumplimiento de las normas establecidas para la atención integral. La Corte Constitucional les dio la razón y, mediante Sentencia ordenó darle un vuelco al estado de cosas inconstitucionales que no estaban al orden con la atención y restablecimiento de los desplazados.

A pesar de ello, el acatamiento a la Sentencia Constitucional no se refleja en el mejoramiento de las condiciones de vida y de salud de esta población. Se hacen cosas, pero las actividades no se formulan con base en indicadores de impacto y, por lo tanto, no hay realmente impacto en el mejoramiento de la atención y de las condiciones de vida de los desplazados.

Mientras no se llegue a un momento en el cual todos los implicados en la guerra interna en Colombia se encuentren comprometidos en procesos de paz, será utópico pensar que el desplazamiento forzado por la violencia se termine. Mientras no se llegue a obtener una voluntad política por parte de las autoridades territoriales en la implementación de procesos de atención integral a los desplazados, formulados y basados en la Ley y en la Sentencia Constitucional, planteados con indicadores de procesos y de impacto, será utópico pensar en el mejoramiento y la restitución de estas personas.

Más que un evento adverso de tipo antrópico, el desplazamiento forzado por la violencia es un acto inhumano, cometido no sólo por quienes provocan el desplazamiento, sino también sostenido por quienes tienen el mandato de atender, mejorar y restituir la vida de las víctimas y no lo hacen de la manera más adecuada.

Pero la deuda social no es sólo de las autoridades que por diversas circunstancias no cumplen con su deber. La sociedad, representada por la población receptora, por la comunidad internacional, por los países donantes y por las agencias y organizaciones no gubernamentales que responden en beneficio de los afectados, todos estamos en la obligación de intervenir, de identificar logros, brechas y necesidades, de influir en la toma de decisiones y de mostrar de igual manera el impacto de nuestras acciones.


Bibliografía:
1. Noji, Eric K., ed.: Impacto de los Desastres en la Salud Pública, Bogotá, Colombia, Organización Panamericana de la Salud, 2000, Cap 20 (Michael Toole), pp. 425 y siguientes. Disponible en http://www.paho.org/Spanish/DD/PED/impacto.htm


2. Deng, Francis: Principios Rectores de los Desplazamientos Internos, disponible en: http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu2/7/b/principles_sp.htm



4. Sentencia T-025 de 2004, disponible en:http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2501.pdf

(11) VIDEO SOBRE CADAVERES EN DESASTRES / Rodrigo Restrepo G

. 14 de diciembre de 2006
5 comentarios


Observe un fragmento de 4 minutos del Video "Mitos y Realidades de los Desastres Naturales". Es un documento de la Organización Panamericana de la Salud de casi 30 minutos que identifica varios de los Mitos que existen sobre el tema de los Desastres Naturales. Incluye esta parte que he editado y que trata sobre los cadáveres y el mito de las epidemias. Es un complemento al tema anterior publicado en noviembre 29 de 2006 sobre el manejo de cadáveres en desastres

(10) EL MANEJO DE LOS CADAVERES DE LOS DESASTRES / Rodrigo Restrepo G

. 29 de noviembre de 2006
7 comentarios

Fueron muchas las imágenes que pudimos observar a través de los noticieros de televisión, y muchas más las que se pudieron apreciar a través de las páginas de Internet, sobre la tragedia de finales del 2004 con ocasión del tsunami en Asia Meridional. Se estimó en 250.000 el número de fatalidades y otro tanto importante de desaparecidos. Sin embargo, llamó la atención el curso de los acontecimientos que tuvieron lugar después del desastre en relación con los cadáveres. Muchos recibieron sepultura de manera masiva, en fosas comunes o cremación, sin alcanzar a ser reconocidos por sus familiares.

¿Qué llevó a las autoridades a tomar esta decisión de realizar inhumación masiva? La respuesta es una: los mitos. Este es uno de los tantos mitos que persiste en el arraigo popular acerca de lo que sucede después de un desastre. Se piensa que inevitablemente vendrán epidemias y se reclaman vacunaciones masivas que resultan en pérdida de recursos e incluso en la inhabilitación de quienes la reciben, pues el malestar, fiebre o invalidez transitoria después de la vacunación les impide contribuir a procesos de solidaridad con los demás damnificados.

Ni se presentan inevitablemente epidemias después de un desastre ni los cadáveres, así sean muchos, van a precipitar tales epidemias. La presencia de enfermedades infecciosas con posterioridad a los desastres va a depender de las condiciones ambientales, de saneamiento básico y de hacinamiento en que se encuentre la población afectada, los sobrevivientes y nó los muertos. Quiere decir que depende de las acciones que las autoridades sanitarias emprendan para evitar la aparición de brotes por descuido de las medidas mínimas de higiene y control sobre el agua y la disposición final de excretas, basuras y aguas grises; por el descuido de las medidas mínimas de higiene y control sobre el medio ambiente, sobre la manipulación de alimentos, sobre los cambios de hábitos de una comunidad afectada por un desastre.

No sólo no hay evidencia seria de una relación directa entre gran número de cadáveres y epidemias sino que existen estudios científicos que demuestran el mínimo riesgo que puede tener el personal involucrado en el manejo de los cadáveres, tales como voluntarios, socorristas o personal militar, en especial ante microorganismos causales de hepatitis B y C, VIH y tuberculosis, entre otros, lo cual se contrarresta con buenas prácticas de higiene y entrenamiento del personal en la conservación de medidas de bioseguridad.

Para la comunidad, existirá un sentimiento de pesar y podrá afectar grandemente su moral el ver y sentir (oler) muchos muertos en los alrededores, pero le compete a las autoridades tranquilizarlos en relación con el mito de las epidemias y garantizarles la voluntad de esperar los procesos de identificación y disposición final según sus costumbres.

En resumen, el manejo de los cadáveres a consecuencia de un desastre debe conservar aspectos básicos innegociables: el respeto al duelo y las costumbres religiosas ante la muerte de familiares o amigos; el trato digno y disposición final adecuada del cadáver de acuerdo con esas costumbres, en contra de los entierros o cremaciones masivas; y el derecho de los deudos a que se practiquen los procedimientos legales pertinentes para la declaración de la muerte del familiar, de la cual se podrán desprender procesos de sucesión o de cobro de seguros de vida, entre otros. Consecuentemente, se desmitificará la relación entre cadáveres y epidemias y se promocionarán los procesos de búsqueda e identificación con el uso de los medios tecnológicos apropiados.

En preparativos, este tema casi ni se piensa. En aquellas ciudades en donde el nivel de desarrollo les ha permitido ir a la vanguardia de los preparativos para casos de desastres, este es el paso a seguir. Si bien ya existe una trayectoria en el manejo de heridos en masa y la capacidad de respuesta ante emergencias y desastres está bien monitoreada, creo que este es el siguiente paso: prepararse para la gestión de gran número de cadáveres.

Habrá que identificar sitios de almacenamiento; definir los insumos necesarios para su conservación. Identificar vehículos para su traslado, donde la empresa privada podría ser de gran apoyo. Definir los procesos y procedimientos para que los vehículos utilizados no sean posteriormente señalados y rechazados sus productos porque en el pasado sirvieron para el transporte de cadáveres. Éstas, entre otras variables, harán parte de los preparativos de las autoridades regionales y locales responsables de la prevención y atención de desastres para el manejo apropiado de los cadáveres de los desastres.

La participación comunitaria en los preparativos es el mejor mecanismo para contribuir al derrumbe de los mitos de los desastres. El tema de la gestión de los cadáveres con posterioridad a los desastres deberá incluirse en los contenidos de las capacitaciones que se brindan a los comités barriales o comunitarios de prevención y atención de desastres.

Fuentes:

(09) LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO Y LA GESTIÓN DE RIESGOS / Rodrigo Restrepo G

. 8 de octubre de 2006
5 comentarios

Cuando se estaba preparando el documento final de los Objetivos de Desarrollo Internacional para la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, celebrada en el 2000 en Nueva York, el editorial de uno de los documentos preliminares citaba que era posible lograr las metas trazadas y colocaba el ejemplo de China, que redujo el número de personas que vivían en la pobreza, de 360 millones en 1990, a 210 millones en 1998. En ese mismo editorial se identificaron los supuestos que podrían entorpecer el logro de las metas, mencionando entre otros, además de los gobiernos débiles, con políticas inadecuadas, con violaciones de los derechos humanos; a los conflictos internos, los desastres naturales y otras perturbaciones externas.

Vislumbrar los efectos de los desastres como una variable que puede truncar el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es un supuesto que de alguna manera justificaría a algunas naciones lo mucho o poco que han podido haber trabajado en el logro de estos objetivos, ya en los seis años transcurridos o en los nueve que quedan por correr, puesto que las metas, casi en su totalidad, están fijadas para el 2015. Mi propuesta es la de identificar cómo, con el logro de los ODM, las naciones se verán beneficiadas con acciones que se traducirán en reducción de vulnerabilidades, pues de manera directa o indirecta estarán realizando gestión de los riesgos ante diversos tipos de amenazas.

Esta es una aproximación en el análisis del impacto sobre la prevención de los desastres con el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio -ODM:

1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre

  • Es casi una constante que los desastres ocasionados por los eventos adversos de la naturaleza golpean en mayor proporción a la población más vulnerable, caracterizada por el denominador común de la pobreza.
  • Además de la vulnerabilidad social, la pobreza acrecienta las demás variables de la vulnerabilidad global, tales como las malas condiciones sanitarias de los asentamientos humanos subnormales, el tipo de construcción y la concentración demográfica en zonas con poco acceso a servicios básicos, generalmente ubicadas sobre terreno de ladera, poco estable.
  • En otras ocasiones, el desarrollo desigual prevalente es generador de pobreza y marginalidad, que son factores determinantes de vulnerabilidad, tanto frente a los desastres de origen natural como a los provocados por el hombre. Se configura entonces un círculo vicioso
  • Reducir y alcanzar a erradicar la pobreza para el año 2015, potenciado con el logro del resto de los ODM, producirá un impacto importante en la reducción de los efectos de los eventos adversos sobre esta población altamente vulnerable.

2. Lograr la enseñanza primaria universal

  • La Educación es una de las herramientas útiles para reducir la vulnerabilidad individual y colectiva. Tan importante es que se ha demostrado que quienes sobreviven a los eventos adversos no son siempre los más fuertes sino quienes han tenido la oportunidad de educarse y prepararse.
  • En la medida en que todos los niños tengan acceso a la educación podrán tener acceso a mensajes comunicativos útiles para mitigar los efectos de los desastres, reduciendo de esta manera su vulnerabilidad.
  • Para potenciar el impacto de este logro en la prevención de desastres, será necesario la implementación de programas regulares de preparativos y reducción de la vulnerabilidad en las escuelas de enseñanza básica primaria, acompañadas de simulaciones, simulacros y actualización de los planes de contingencia escolares.

3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

  • Cada vez es más importante la participación de la mujer en las actividades cotidianas que regularmente son de dominancia masculina. Y muchas de estas tareas resultan ser más eficientes y seguras cuando las realizan las mujeres.
  • El empoderamiento de las mujeres en la identificación de sus riesgos individuales y colectivos y la participación en las decisiones de intervención para la mitigación y la reducción de la vulnerabilidad serán muy apreciados y lograrán mayor aceptación a la hora de generar la participación comunitaria.

4. Reducir la mortalidad infantil

  • La mortalidad infantil es uno de los eventos de interés en Salud Pública que expresa de mejor manera la sensibilidad social de las autoridades sanitarias por su población y su futuro. Reducir la mortalidad infantil es, en sí mismo, reducir la manifestación social de un desastre antrópico silencioso.

5. Mejorar la salud materna

  • Mejorar la salud de las mujeres, en especial aquellas que se encuentran en estado de gravidez, es permitir su participación en el desarrollo de una Nación. Ya hemos defendido el rol de la mujer para impactar los ODM 1 al 3, lo cual sustenta por sí mismo que el mejoramiento de la salud materna contribuye a la prevención de desastres.

6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

  • El incremento poblacional de personas viviendo con VIH se ha considerado como la pandemia de fin de siglo XX, lo cual es un desastre en Salud Pública.
  • Está bien documentada la evidencia de que las familias más afectadas por el VIH se caracterizan por su bajo nivel socioeconómico, dentro de los cuales sobresalen los usuarios de drogas ilegales, los inmigrantes y los refugiados/desplazados.
  • Otra evidencia documentada es que, en situaciones de grandes concentraciones de población, tales como los refugios de víctimas de desastres o de desplazamientos masivos, se incrementan los abusos de tipo sexual, lo cual genera serios problemas de salud pública y salud mental, tales como enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y traumas por violaciones.

7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

  • La urbanización improvisada y el deterioro medioambiental han contribuido grandemente a la vulnerabilidad de la población a las consecuencias de los eventos adversos, en especial en la población sumida en la pobreza.
  • Se dice que hoy día en el mundo, el número de “refugiados medioambientales” se iguala a la cifra de refugiados por todas las demás causas juntas (promedio de 19 millones al año), lo cual pone de relieve la magnitud de las consecuencias del deterioro ambiental sobre los desastres.

8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

  • Con todo lo anterior, una de las principales estrategias para fomentar el desarrollo es la de consolidar los recursos necesarios para afrontar estos problemas. Los presupuestos de las organizaciones internacionales encargadas de proporcionar auxilio y acometer la reconstrucción tras las catástrofes no ha estado a la par del incremento de los eventos adversos.
  • Los presupuestos del crédito internacional son cada vez más bajos y sus intereses, cada vez mayores. Esta razón hay que invertirla y apuntar al desarrollo integral y sostenible de la humanidad en un compromiso internacional de supervivencia de la especie.
    De igual manera, la Cooperación Técnica Internacional debe apuntar al fortalecimiento y crecimiento de sus presupuestos de manera proporcional a las necesidades de intervención y ajustar su accionar en la integralidad de las acciones para lograr el impacto anhelado.

Fuentes:

  1. Un Mundo Mejor para Todos: FMI, BM, NU, junio de 2000.
  2. Preparativos para desastres y mitigación de sus efectos – Informe Anual del Director, OPS, 1998, pp. 81–89.
  3. Moisés Naím: El Déficit Asesino, Periódico El País de Madrid, enero 28 de 2006, en: http://www.elpais.es/articulo/elpepiopi/20060128elpepiopi_6/Tes/El%20d%E9ficit%20asesino
  4. What is the impact of HIV on families? - WHO Regional Office for Europe’s Health Evidence Network (HEN), December, 2005, en: http://www.euro.who.int/Document/E87762.pdf
  5. Health and Millennium Development Goals, OMS, Ago 2005, en www.who.int/mdg
  6. Base de datos de indicadores de los objetivos de desarrollo del Milenio; Naciones Unidas, 2005, en: http://millenniumindicators.un.org/unsd/mispa/mi_goals.aspx?

Safe Creative #0810061056485