(19) LOS HOSPITALES SEGUROS GARANTIZAN LOS SERVICIOS A LAS VICTIMAS DE LOS DESASTRES / Rodrigo Restrepo G

. 31 de julio de 2007
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“A Dios rogando y con el mazo dando”
Del refranero español


El balance del mes de julio del 2007 en cuanto a eventos adversos y víctimas de desastres en nuestro sentido planeta es poco alentador. En los cinco continentes se presentaron embates de la naturaleza que dejaron pérdidas irrecuperables de miles de vidas, un número no menos despreciable de damnificados y daños en la economía, la agricultura y las infraestructuras residenciales, comerciales, sanitarias, de vías de comunicación y de servicios públicos, valorados en varios millones de dólares.

Una de las categorías que se evalúa luego de un desastre por parte de los equipos EDAN corresponde a las denominadas líneas vitales, que corresponde a aquellos servicios de los cuales depende el funcionamiento normal de la sociedad y que, con mayor razón, son necesarios para las operaciones de respuesta ante un desastre: agua, alcantarillado, energía eléctrica, comunicaciones, gas natural, combustibles líquidos y sistemas de transporte. Pero si hay algo que es vital en una situación de caos en los momentos durante e inmediatos a un evento adverso es la atención en salud de los heridos, la referencia de los más graves y la rehabilitación física y psicosocial de los sobrevivientes. Es tal su relevancia que corresponde a una categoría independiente y de primera observación a la hora de realizar una Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades.

La historia ha demostrado cuán vulnerables han sido los hospitales en las diferentes situaciones adversas recientes y de gran impacto. No solo las infraestructuras más antiguas, diseñadas y construidas bajo normas menos exigentes, sino que algunos de los nuevos centros hospitalarios, han colapsado luego de un evento adverso, añadiendo mayor riesgo a los damnificados y aportando un buen número de víctimas, entre trabajadores de la salud y usuarios que han muerto en su interior.

La buena noticia es que este tema también fue incluido en la reunión de la Conferencia Mundial sobre la Reducción de Desastres, cuyo documento denominado el Marco de Acción de Hyogo para 2005-20015, sentó el compromiso de los gobernantes y líderes mundiales de fomentar y fortalecer los presupuestos nacionales para garantizar que el sector salud sufra el menor daño posible por causa de los desastres. El objetivo es que los componentes estructurales, no estructurales y funcionales de los hospitales y centros de menor complejidad resistan las adversidades de la naturaleza y garanticen la continuidad del servicio. Es como elevar el tema de los preparativos y mitigación en el sector de la atención en salud ante desastres, a la categoría de uno más de los derechos humanos.

Paulatinamente, quizá no con la intensidad que desearíamos, en nuestros países de las Américas y el Caribe se han invertido recursos importantes en la reducción de la vulnerabilidad de hospitales. Se ha promovido desde el sector salud que las nuevas instalaciones no solo cumplan con normas modernas de sismo-resistencia sino que tengan un porcentaje de reforzamiento adicional. Y aunque ha sido un tema de poca visibilidad, el costo económico ha sido enorme pero no ha alcanzado para diseminarlo a todos los niveles de atención.

Compete entonces a directores y/o gerentes de hospitales y de unidades de salud de mediana y baja complejidad, incluir los preparativos de reducción de la vulnerabilidad funcional y planear o proyectar las obras de mitigación necesarias para la reducción de la vulnerabilidad estructural y no estructural de sus instituciones, en coordinación con el nivel superior, en coordinación con la red prestadora de servicios y con el concurso de las autoridades sanitarias de su localidad o región. En la medida en que la necesidad sea estructurada desde lo institucional, podrá obtenerse el apoyo gubernamental y nacional, incluso internacional, para garantizar que en zonas de amenaza y vulnerabilidad se pueda iniciar y continuar la atención en salud, contribuyendo en gran medida, luego del desastre, al retorno de la normalidad y al desarrollo que todo evento adverso debe traer consigo.

Todo está en la voluntad de querer hacer las cosas. Las herramientas para una autoevaluación de lo que hoy llamamos como el “índice de seguridad hospitalaria” están disponibles. El compromiso internacional está firmado, lo cual implica apropiación de recursos. Y el tema está en la agenda de la Cooperación Técnica Internacional.

Lecturas recomendadas:
  • Marco de acción de Hyogo para 2005-2015: Aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres, disponible en:
    http://www.unisdr.org/eng/hfa/docs/Hyogo-framework-for-action-spanish.pdf
  • Hospitales Seguros: Iniciativa Regional sobre los establecimientos sanitarios capaces de resistir los efectos de los desastres: Documento borrador para la 27a Conferencia Sanitaria Panamericana, a desarrollarse del 1º al 7 de octubre del 2007 (CSP27/12 (Esp.), 23 de julio del 2007), disponible en
    http://www.paho.org/spanish/gov/csp/csp27-12-s.pdf, consultado en julio 31 de 2007
  • Hospitales Seguros: Una responsabilidad colectiva. Un indicador mundial de reducción de los desastres, Organización Panamericana de la Salud, 2005, disponible en
    http://www.paho.org/spanish/dd/ped/SafeHospitals.htm, consultado en julio 31 de 2007
  • Índice de seguridad hospitalaria, una manera práctica y rápida para evaluar establecimientos de salud: Boletín Desastres – Preparativos y Mitigación en las Américas, Nº 107, junio, 2007, disponible en
    http://www.disaster-info.net/newsletter/107/esp/safetyindex.htm
    , consultado en julio 31 de 2007
  • Formato para el Diagnóstico de Hospital Seguro, disponible en:
    http://www.paho.org/spanish/dd/ped/Lista%20de%20Verificacion%20de%20Hospital%20Seguro.pdf, consultado en julio 31 de 2007
  • Otros documentos útiles, disponibles en la Biblioteca Virtual de Desastres, en
    http://www.helid.desastres.net/:
    Fundamento para la mitigación de desastres en establecimientos de salud. OPS, Washington, D. C. 2004
    Guía para la reducción de la vulnerabilidad en el diseño de nuevos Establecimientos de salud. OPS, Washington D. C. Enero 2004.
    Hospitales Seguros, Una responsabilidad colectiva. Un indicador mundial de reducción de desastres. OPS, Washington D. C. 2005.
    Disco Compacto (CD). Planeamiento hospitalario para casos de desastres. Curso PHD. OPS Washington, D. C. 2005
    Manual de simulacros hospitalarios de emergencia OPS. Washington, D. C. 1995

(18) DESPLAZAMIENTO FORZADO Y REFUGIADOS, PROBLEMÁTICA SOCIAL EN ASCENSO / Rodrigo Restrepo G

. 19 de junio de 2007
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Con ocasión del día mundial del refugiado, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados ha expresado que la problemática social del desplazamiento interno se ha incrementado a casi el doble, de 2005 a 2006, y los refugiados se incrementaron en un 14% en el mundo, según sus reportes. Esta declaración nos puede estar dando señales de hacia donde vamos y hacia donde debemos apuntar nuestras prioridades.

Al interior de los países, no desde ahora sino desde hace ya varias décadas, se han presentado situaciones de desplazamientos por causa de la violencia; y esto no ha sido exclusivo de América Latina, pues en todos los continentes, de una u otra forma, período y magnitud, ha habido procesos de migración interna a causa de diversos tipos de violencia.

Se podría pensar que de la guerra, ni hablar, pues por todos es conocida la realidad de las miles de personas que cruzan fronteras huyendo de los horrores vividos o conocidos a causa de los conflictos internacionales. Pero hay que hablar de la guerra, pues a pesar de los años y las experiencias vividas en siglos pasados, se insiste en el armamentismo y el cultivo de odios que definitivamente no se solucionan a fuego, aunque los gobernantes de turno piensan que sí.

Hoy día, hablando de movilidad humana, ya se está vislumbrando que la problemática del desplazamiento, lejos de aminorar, tenderá a incrementarse, pues a los desplazamientos por causa de guerras internacionales y de conflictos internos, se sumarán los desplazamientos de la violencia doméstica, de la violencia organizada, del narcotráfico, del hambre, de los desastres, de las reformas agrarias, de los macroproyectos, de los cambios climáticos y hasta los de las falsas ilusiones.

Pero, a pesar de que el panorama es desalentador, lo importante es tener desde ya identificadas estas causas y procurar acuerdos y acciones internacionales para combatirlas, de manera conciente y consecuente con un planeta y una especie que ojalá nunca lleguemos a declararla en vía de auto-extinción. Se hace necesario velar por este propósito humanitario de subsistencia. Yo creo que aún tenemos tiempo.

Es el 20 de junio la fecha en que se dedican los titulares para evidenciar la situación mundial de los refugiados. No es una fecha para festejar sino para reflexionar. Para mostrar escenarios futuros si no se intervienen las causas estructurales. Para mostrar experiencias exitosas de abordaje y superación de las comunidades y procurar su adopción y adaptación en otros entornos y contextos. Pero también, para invitar a los ciudadanos a humanizar su convivencia consigo mismos y con la naturaleza. Los gobernantes deben tomar conciencia de su rol como estrategas del desarrollo, pensando en el ser humano, de manera integral, más allá de los intereses comerciales y económicos.

Esta es mi propuesta. No sólo a fortalecer las respuestas institucionales para responder de mejor manera a los desplazamientos masivos de población y a la implementación de políticas de protección, atención, rehabilitación y reparación. Propongo que también se dediquen recursos y tiempo en la evidencia de los escenarios si no damos marcha atrás en la continuidad de las causas estructurales del problema.

Lecturas recomendadas:

(17) TEMPORADA DE HURACANES Y TORMETAS TROPICALES 2007. ¿SERA DIFERENTE? / Rodrigo Restrepo G

. 30 de mayo de 2007
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La temporada de huracanes y tormentas tropicales en el Caribe, Centroamérica, el Golfo de México y la costa este de los Estados Unidos regularmente se presenta entre el 1 de junio y el 30 de noviembre de cada año. No obstante, desde la primera semana de mayo se iniciaron los preparativos, en especial con el anticipo del primer aviso de tormenta dado el 9 de mayo, cuyo nombre fue Andrea. Al finalizar este mes, los diferentes organismos de socorro ya han presentado sus preparativos y planes de contingencia a la comunidad a riesgo en los Estados Unidos. Han sido mapeados los diferentes recursos de apoyo a las eventualidades, incluyendo los sitios de refugio y los organismos que habrán de encargarse de cada uno de ellos, y se han implementado estrategias de comunicación en diferentes idiomas, en especial en español, dirigidos a la numerosa comunidad de habla hispana.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad de los Estados Unidos ha exhortado a la comunidad en la responsabilidad ciudadana, individual y familiar, a tener diseñados y probados sus preparativos para estos eventos, lo cual ha de complementar los preparativos institucionales y la coordinación de acciones, antes, durante y con posterioridad a la situación de emergencia o desastre.

La meteorología y sus avances han permitido el monitoreo y predicción en la conformación de estos eventos de la naturaleza, pero el curso y la magnitud de su avance solo son calculados con no más de dos o tres días de anticipación, pudiendo así preverse el tipo de daños que habrán de suceder y, con base en ello, determinar qué poblaciones se pueden encontrar a riesgo por causa de su vulnerabilidad.

Gracias a la Internet, se puede hoy en día acceder a toda una serie de recursos de información que pueden orientar no solo a la comunidad sino a los profesionales y técnicos que intervienen en preparativos, mitigación y respuesta, permitiendo así minimizar los efectos directos sobre la vulnerabilidad individual y apoyando a las autoridades regionales y locales en el fortalecimiento de su capacidad para enfrentar una tormenta devastadora o un huracán.

El sector de la salud es el que mayores obras de mitigación debe adelantar a fin de garantizar la prestación de los servicios durante y después del desastre. Quiere decir que su personal administrativo y asistencial debe actuar antes del desastre, preparándose para la respuesta oportuna y adecuada, identificando los puntos vulnerables y realizando las obras pertinentes para que el servicio no sea interrumpido.

El Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres en el nivel regional y local debe articularse con los Profesionales que en el Sector Salud tienen a su cargo el componente de Prevención y Atención de Desastres a fin de unir los esfuerzos para realizar la gestión del riesgo en las instituciones prestadoras de los servicios de salud, de tal manera que se identifiquen las vulnerabilidades estructurales y no estructurales y se actúe sobre ellas.

En Colombia hemos vivido los tradicionales “coletazos” de tormentas tropicales y huracanes en la costa caribe pero, en los tiempos actuales de cambios climáticos, no estamos exentos a ser tocados mucho más de cerca por uno o más de estos eventos. Si bien podría pensarse que la probabilidad es baja, siempre existirá el riego, desde el Cabo de la Vela hasta el Golfo de Urabá.

Lecturas recomendadas:

(16) EL DIA QUE DEMOSTRAMOS QUE ESTAMOS EN CAPACIDAD DE APRENDER / Rosa Cristina Parra

. 19 de abril de 2007
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Desde las 6 a.m. estuve atenta a las noticias. Me alarmaba pensar que de nuevo iba a repetirse una tragedia... pero durante el transcurso del 18 de abril, en la medida en que escuchaba y leía los informes de los medios de comunicación comenzó a alarmarme fue el hecho de que los periodistas SI estaban buscando la tragedia.

En la noche, por fin entendí que me embargaba un sentimiento extraño de felicidad y éxito que había sido alimentado con la demostración de que como seres humanos estamos en capacidad de aprender... sin importar nuestra edad ni nuestra condición étnica, social o económica...

Más de cinco mil personas ubicadas en la zona de riesgo del Volcán Nevado del Huila se demostraron a sí mismas y le demostraron al país y al mundo que estamos en capacidad de aprender cómo hacerle frente a la naturaleza... Cómo vivir con ella sin que su 'naturalidad' misma ocasione desastres y tragedias...

Los funcionarios de todas las entidades que estuvieron relacionadas con la prevención del desastre y con la evacuación oportuna se demostraron a sí mismos, le demostraron a sus comunidades, al país y al mundo entero que en Colombia SI estamos en capacidad de trabajar en forma coordinada para mejorar las condiciones de nuestra población y para actuar en forma articulada salvando muchas vidas.

Sin embargo no ha salido de mí todavía la sensación de frustración, indignación y tristeza que me invadió al ver el que TODOS los medios de comunicación y que los periodistas nos hemos acostumbrado a vivir de la desesperanza, a solo cubrir la tragedia, a explotar de forma amarillista el dolor humano y que hemos ignorado que en nuestras palabras está la principal herramienta de transformación de nuestra sociedad.

¿Por qué cuando se ocasionan muertos, en cualquier evento, corremos a preguntarle de forma 'insistente' y hasta 'agresora' a los encargados de las entidades públicas el cómo se dejó ocasionar un acto así... el por qué las autoridades no hicieron... el cómo el Estado va a proteger la vida de los 'pobres' ciudadanos y cuando se da un evento como el sucedido en el Cauca y en el Huila no corremos con la misma insistencia a preguntarle a los funcionarios el cómo lo lograron, qué hicieron, qué buenas prácticas podemos destacar, qué aprendimos, qué debemos mejorar y cómo hacemos para promover este tipo de acciones que le salvaron la vida a más de 5.000 personas? ¿Hubiera sido más noticia cubrir la cantidad de muertos? ... ¿Llegamos a la necesidad de drama de enfocar y resaltar la cabeza de una vaca que se observaba dentro de la avalancha para satisfacer nuestra necesidad de amarillismo? ¿Dónde estuvo la diferencia frente a Armero y frente a un hecho similar en la misma zona cuando murieron más de 1.000 personas en 1994?

Tenemos que reflexionar acerca de este evento, sobre todo, frente a la forma en que estamos llamados a observar todas las noticias que nos signifiquen esperanza y que nos demuestren la competencia que tenemos todos los seres humanos de Saber Qué debemos hacer; de Saber Cómo hacerlo y finalmente de Saber SER mejores, empoderados de nuestro propio presente y con la autonomía necesaria para construir nuestro propio futuro.

No es explotando la miseria, la lastima y promoviendo la recolección de alimentos para 'ayudar' a las poblaciones más vulnerables... Es necesario que todos, no solo nosotros los periodistas, sino toda la comunidad en general incluyendo a los funcionarios públicos y privados, nos empoderemos de nuestra propia responsabilidad frente a lo que DEBEMOS hacer bien día a día, minuto a minuto... Reconocer con SENTIDO COMÚN cual es nuestro papel frente a nuestra sociedad, porque no estamos solos y somos responsables de hacer BIEN cada una de las acciones que la sociedad nos demanda, desde cruzar la calle, hasta pagar en forma cumplida nuestras responsabilidades fiscales y tributarias y utilizar adecuadamente los recursos y bienes públicos porque no son exclusivamente para nuestro uso sino son beneficio para toda la sociedad.

Y promover finalmente la VOLUNTAD por mejorar cada uno y todos los días... porque el 18 de abril 5.000 personas y los funcionarios de las entidades encargadas de la prevención y atención oportuna frente a un posible desastre nos demostraron que como seres humanos estamos en la capacidad de aprender y de proteger nuestra vida como el tesoro más preciado. ¿Si fuimos capaces de hacerle frente a un evento de la naturaleza que no podemos controlar, no estamos en capacidad de hacerle frente a los errores humanos (corrupción, deshonestidad, irresponsabilidad, negligencia, injusticia) que causan la gran mayoría de las tragedias que vivimos cada día en nuestro país y en el mundo entero?.

Rosa Cristina Parra
Comunicadora Social y Periodista
Tel. 3118871025 Bogotá - Colombia

(15) DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2007 - ECU

. 13 de abril de 2007
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Video Institucional del Gobierno de Ecuador sobre el Día Mundial de la Salud 2007, narrado por la Dra. Caroline Chang, Ministra de Salud de Ecuador.

Al final, mensaje en dialecto indígena.

(14) DIA MUNDIAL DE LA SALUD 2007

. 12 de abril de 2007
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Cada mes de abril se celebra el Día Mundial de la Salud.

El lema este año 2007 es "Invertir en Salud para Forjar un Futuro más Seguro"

Accede al Video de la Organización Panamericana de la Salud alusivo al tema (dar click en la foto).

Foto y palabras finales: Dra. Mirta Roses P., Directora de la OPS/OMS - Washington.

(13) LA VULNERABILIDAD DEL DESPLAZADO POR LA VIOLENCIA / Rodrigo Restrepo G

. 23 de febrero de 2007
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Es increíble que una persona llegue a pensar que vivir en condición de desplazamiento forzado por la violencia es ser afortunado… Increíble verdad? Obviamente que este pensamiento no ha surgido de nadie que esté viviendo esta situación. Ha sido la expresión que he escuchado a contadas personas de la gente común, quizá desinformadas. Pero lo más increíble es que este pensamiento surja de un funcionario público cuyas funciones estén relacionadas con la atención en salud a la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia. También a muy pocos de ellos se los he escuchado decir, inspirados tal vez en su carga laboral y en el marco legal que existe en Colombia para la atención integral a esta población.

En diferentes documentos hemos leído la expresión relacionada con la vulnerabilidad de los desplazados. Y se ha dicho que son los más vulnerables entre aquellos que, siendo pobres “históricos” nunca han vivido el infortunio de tener que salir de su tierra o domicilio por causas de la violencia. ¿Dónde radica esa mayor vulnerabilidad?

Ya hay varias evidencias apreciables a simple vista, con sólo visitar el entorno en el que la mayoría viven. Pero si usted no ha estado cercano a los asentamientos humanos de población desplazada en las grandes y medianas ciudades de Colombia, le cuento apenas algunas cifras de estudios, realizados con el rigor científico, que demuestran diferencias estadísticamente significativas de la situación de la población desplazada en relación con la población pobre y vulnerable.

Si de generalidades se trata, cerca del 99% de la población desplazada se encuentra por debajo de la línea de pobreza; el 85,4% presenta necesidades básicas insatisfechas y el 80% se encuentra en situación de indigencia, según estudio realizado en 2003. Estas cifras son promedios, lo cual quiere decir que algunos están algo mejor, pero otros están peor.

La jefatura femenina de los hogares desplazados y el número de personas por hogar es mayor. El analfabetismo de este grupo poblacional triplica la cifra de la población nacional (26,5% Vs 7,15%) mientras que el analfabetismo de la población pobre receptora es más del doble de la cifra nacional (17,7%). El acceso a servicios básicos, por poner un ejemplo, al agua potable, es del 44% en población desplazada, mientras que en la población pobre receptora es del 64%. Las condiciones de sus viviendas son deplorables.

En materia de salud y nutrición, son mayores las barreras de acceso para la población desplazada que para la población pobre y vulnerable no desplazada. Las coberturas de vacunación, controles de crecimiento y desarrollo, controles prenatales, planificación familiar, acciones de promoción y prevención, entre otras variables, son mucho más bajas en la población desplazada en relación con la población receptora. Además, al menos según el estudio de OPS en 2003, las condiciones nutricionales de los menores de edad hijos de población desplazada mostraron mayor desnutrición crónica y global, frente a los infantes hijos de la población pobre y vulnerable no desplazada.

De todo lo anterior se puede concluir que, definitivamente, existe evidencia científica de la mayor vulnerabilidad de la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, frente a la población pobre y vulnerable. Si alguien ha llegado a expresar que el desplazado es afortunado porque hay que atenderles sus necesidades de salud, educación, alojamiento, ayuda humanitaria, entre otras, esto es apenas darle cumplimiento a las normas que le brindan protección y restitución.

La Ley nacional colombiana, considerando normas internacionales, establece derechos del Estado para con la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, y exige también deberes a esta población. De ahí que, implementar procesos para la atención de estas personas es apenas lo mínimamente justo dentro de lo que socialmente debe entenderse como restitución. Sin embargo, estos procesos no deben ser dirigidos única y específicamente para la población en situación de desplazamiento forzado por la violencia, pues estaríamos siendo generadores de inequidad.

Ya lo he expresado en escritos anteriores: las adversidades hay que verlas como oportunidades para el desarrollo. La población receptora podrá ver una oportunidad ante la llegada de población desplazada, cuando las autoridades tengan que responder con acciones de saneamiento básico, con acciones de promoción y prevención en salud, con mejoramiento del acceso al agua potable, mejoramiento de viviendas o de alojamientos temporales; incremento de oportunidades educativas y laborales, entre otros. Será oportunidad en la medida en que estas acciones no sean dirigidas únicamente a la población desplazada, sino que contemplen un proceso de inclusión, haciendo partícipes a la población receptora. Y viceversa.

Bibliografía:

1. Salud y Desplazamiento en Colombia: Comparación de la situación en salud, entre población en situación de desplazamiento y receptora en seis ciudades colombianas 2002-2003. Disponible en
http://www.disaster-info.net/desplazados/informes/ops/seriesaldes/index.html

2. Principios Rectores de los Desplazamientos Internos - Francis Deng, disponible en:
http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu2/7/b/principles_sp.htm

3. Ley 387 de 1987, disponible en:
http://www.disaster-info.net/desplazados/legislacion/Ley387de1997.pdf

4. Sentencia T-025 de 2004, disponible en:
http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/2501.pdf